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A Dos Metros Bajo Tierra
Six Feet Under (A Dos Metros Bajo Tierra) es una serie norteamericana, creada por Alan Ball (guionista de American Beauty), que consta de 5 temporadas de 12 o 13 capítulos cada una, emitida originalmente entre 2001 y 2005. Narra la vida de una familia que regenta una funeraria, los Fisher. Cada capítulo comienza con una muerte (el muerto del que se encargarán los Fisher durante el capítulo) y el primero es la muerte de Nathaniel Fisher padre en un accidente con el coche fúnebre. Este hecho forzará al hijo mayor, Nate, a dirigir la empresa junto a David, su hermano, que ya compartía la dirección con su padre.
Esta es la sencilla premisa inicial de Six Feet Under. La descubrí por un anuncio en La 2. En él se veía a un hombre abriendo la guantera de su coche para coger un cigarrillo. La voz en off decía “Las autoridades sanitarias advierten que el tabaco perjudica seriamente la salud.” Instantes después un autobús arrollaba el vehículo. Nunca pude verla mientras la emitían por La 2, debido a esa fea costumbre de emitir las mejores series a horas intempestivas, pero me quedé con las ganas. No sabía de que cojones iba, pero el anuncio molaba. Fue hace unos meses cuando me decidí a verla, y ahora que voy por la cuarta temporada puedo decir que es una puta maravilla.

No es solo una buena serie. No es solo que técnicamente sea un gustazo, ni que todos los actores, principales y secundarios, lo borden. Es mucho más que eso, tanto que debería ser emitida en los institutos. A la mierda Educación para la Ciudadanía, Ética y Religión (sobre todo religión). Una hora a la semana dedicada a ver Six Feet Under sería mucho más beneficioso para la muchachada. Y es que a pesar de lo que pueda parecer, esta serie no habla de la muerte, sino de la vida, de como las personas afrontamos las putadas, las penas y las alegrías que nos depara el día a día. Six Feet Under te hace SENTIR, así, en mayúsculas.
Peter Krause interpreta a Nate, el hijo pródigo que se ve obligado a dirigir un negocio que nunca quiso. Ya había visto a Krause en La Habitación Perdida y me gustó, pero aquí está sencillamente impresionante. A lo largo de la serie se le ve fumado, furioso, borracho, con un colocón de anfetas, y joder, parece que de verdad se haya metido algunas para interpretar. Verlo actuar es un placer, y aunque ya he dicho antes que todos lo hacen bien, Krause se luce aún más, quizá porque es de los que más protagonismo tiene.
Otro personaje a destacar es David Fisher, el recto y serio hermano de Nate, al que culpa de todos los años de ausencia en el negocio familiar. Es homosexual, y durante la serie iremos viendo como va aceptándolo poco a poco y sus tímidos intentos por salir del armario. Interpretado por Michael C. Hall, al que seguramente conoceréis por Dexter, el asesino en serie más adorable de la tele. Si es así poco puedo decir de él que no sepáis ya. Lo borda en Dexter y lo borda en A Dos Metros…
En definitiva, es posiblemente e independientemente de las preferencias de cada uno, la mejor serie televisiva jamás creada. Podéis leer más opiniones aquí, pero lo que realmente recomiendo es que os bajéis los dos primeros capítulos y juzguéis vosotros mismos. Si no os gusta, dejadme algún comentario ofensivo. Si os gusta, hacedlo también por no haberos hablado antes de ella. Dejo el vídeo de la cena familiar con Nate colocado accidentalmente.
Anuncios antipiratería
Supongo que habréis visto el anuncio antipiratería de la nueva campaña que ha lanzado el gobierno, con el lema “Si eres legal, eres legal.” No vamos a entrar a discutir los fallos de la misma, que de eso ya se han encargado aquí, lo que quiero es que comparemos el spot gubernamental con uno paródico que salió en un capítulo de I.T. Crowd.
¿A que da miedo lo mucho que la realidad se empieza a acercar a la ficción?
Vuelve I.T. Crowd
¡Por fin, la tercera temporada de IT Crowd! Después de mucho esperar, mañana viernes se estrena en Inglaterra la nueva temporada de una de las mejores sitcoms inglesas del momento. Y es que con I.T. Crowd tenemos mucho que sufrir, ya que las temporadas son solo de 6 capítulos y pasa bastante tiempo entre el estreno de las mismas. Pero eso no importa ahora, solo falta un día para que los torrents empiecen a funcionar, y Roy, Moss y Jen nos hagan descojonarnos de nuevo. Maldita sea, ya me sabía los diálogos de los 12 capítulos casi de memoria. Os dejo la promo. ¡Qué tiemble Big Bang Theory, vuelve el auténtico humor geek!
La Tercera Roca Desde El Sol
3rd Rock From The Sun es sin duda la mejor serie de la cuatrilogía Cosas De… de Antena 3; a saber: Cosas de Casa, Cosas de Brujas, Cosas de Hermanas y la que nos ocupa hoy, Cosas de Marcianos. Cuatro compró los derechos y la ha estado emitiendo hasta hace bien poco. Una tarde zapeando me encontré con la serie, y como el puto nostálgico que soy me apoltroné en el sofá dispuesto a rememorar las aventuras de Dick Solomon y compañía. Esperaba sentirme defraudado, como tantas veces en las que al ver series o pelis que recuerdas con cariño te das cuenta de que son una basurilla. Pero me llevé una sorpresa. Resulta que es buena.

Gracias a la magia de Internet, donde no hay que soportar el maltrato que nos hacen las cadenas con sus cambios de horarios y cancelaciones, estoy engullendo las cinco temporadas de esta gran serie. Y disfrutando. Cumple su objetivo de provocar risas a sotoboche, pero con un humor más europeo que la típica comedia de situación norteamericana. La voz en off de la intro ya es toda una declaración de intenciones: “Como mucha gente inteligente sabe, estamos rodeados de extraterrestres.” (Nótese la ironía)
Utilizando el desconocimiento por parte de los Solomon de las convenciones sociales, o su falta de pudor, la serie es una burla, a veces crítica, de estas mismas convenciones. Los extraterrestres, al preguntarse por qué los humanos hacemos esto o lo otro, hacen que tú mismo te lo plantees.

Un ejemplo de lo anterior: Sally Solomon, oficial militar de la misión, ocupa el cuerpo de una mujer. ¿Por qué? Lo echaron a suertes y perdió. Se hacen multitud de coñas con este tema, lo cual es una crítica evidente al machismo de la sociedad. Así con todo. El trabajo, el amor, la adolescencia… nada escapa a la mirada curiosa de los chalados Solomon. Tampoco penséis que la serie es filosófica y trascendental, es una sitcom hecha para que te partas el ojete, pero con ese puntito extra. Como echarle pimienta a un chuletón, se disfruta más.
Uno de los grandes aciertos de la serie es el actor que encarna a Dick, John Lithgow, uno de los tíos más histriónicos que he visto nunca. Este hombre, ganador de varios Emmys, y nominado al Oscar dos veces, hace que de verdad parezca que Dick es extraterrestre. Merece la pena verla solo por ver actuar a Lithgow.
La serie solo se puede comprar de importación, así que si tenéis ganas de verla, mejor entrad en este enlace.
La vida es asín
Seguro que este vídeo os va a traer muchos recuerdos:
Érase Una Vez El Cuerpo Humano, (AKA Erase Una Vez La Vida) ha sido y sigue siendo una de las mejores series de divulgación jamás creada. Y es que cumplía con creces su objetivo: enseñar de una forma amena el funcionamiento del cuerpo humano a los inquietos zagales de esa generación, mi generación.
La historia de cada capítulo molaba, te enganchaba, y sin darte cuenta aprendías. Lo peor de todo es que aún hoy, que ya se algo más sobre lo que se cuece en nuestro interior, me sigo imaginando al barbacas ese dentro de mi cerebro, coordinando mis movimientos reflejos cuando me tropiezo o cuando me explota en la cara agua en estado metaestable. Si estoy enfermo, veo a los virus, esos bichicos amarillos con el pelo de punta destrozándome por dentro, y a los incansables glóbulos blancos con su gorra de policía y las porras dándoles pal’ pelo. Y cuando me hago un corte las plaquetas van corriendo y se ponen todas juntas cogidas de las manos para que cicatrice. No puedo evitarlo, esa serie me marcó.

A lo largo de sus 26 capítulos podíamos ver el funcionamiento de nuestros órganos, músculos y huesos, las hormonas, las vacunas, los sentidos… Aprendimos que los impulsos nerviosos tienen pinta de espermatozoide, que los macrófagos son los basureros del cuerpo y primos lejanos de Pacman y los Langoliers o que a los glóbulos rojos les gusta muchísimo más el oxígeno que el dióxido de carbono. Me vienen a la cabeza aquellas cadenas de montaje de ADN, los azúcares y las sales, representados como no por un caramelo y un salero…

Además de todo esto, leo que los libros de la serie, a pesar de estar dirigidos a niños, no se quedan en un estudio superficial, llegando incluso a diferenciar entre los tipos de anticuerpos, estructuras celulares, etc. Vamos, tratando a los niños como lo que son, no como a idiotas. Y funcionó, porque mi novia, estudiante de Medicina, afirma saber más del cuerpo humano gracias a la serie que a la carrera. Los dos sabemos que no es así realmente, que exageramos, pero es lo que tiene la nostalgia.
Lo mejor para recordar esta maravilla de serie es que la volváis a ver, y si no lo habéis hecho nunca, con más motivo aún. Si queréis comprar la colección de libros y DVD podéis hacerlo aquí. Si lo vuestro es más el intercambio libre de información, en este foro podéis descargar los capítulos en un solo enlace de Megaupload o Filefactory cada uno.