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El Amigo Invisible ha vuelto… ¡corran!

Ya es Navidad, época de felicidad, paz y consumo desenfrenado. La fecha en la que algunos desafortunados se gastan cientos de euros en regalos para todo quisque mientras otros más inteligentes y con menos dinero se esconden en sus cuevas y no le compran ni unos calcetines a su padre. Para evitar esta descompesación regalística en los círculos de ámigos y familiares algún espabilao decidió inventar eso del Amigo Invisible. No voy a explicar lo que es porque si vives en España ya lo sabrás. Si no has oído hablar nunca de esto, deja de leer y ahórrate el sufrimiento de saberlo.

El Amigo Invisible, por tanto, es una forma de evitar gastarte mucho dinero y pillar tu algo también. En principio suena bien, ¿verdad? Pues no. No estoy de acuerdo. Yo creo que es uno de los peores inventos de la historia, junto a la bomba atómica, Clippo, o el erizo de los seguros Genesis.

¿Acaso estamos obligados a hacer regalos? Cuando alguien a tu alrededor mencione las dos palabras malditas si. Es muy difícil negarse a participar. Si lo haces tendrás que soportar durantes horas o incluso días a tus amigos y/o familiares dándote la brasa, llamandote antisocial y huraño y haciendote sentir marginado cuando se intercambien los regalos. Con el A.I. se pierde la poca magia que podía haber en adivinar cuantos regalos te iban a hacer. Ahora ya sabes hasta el dinero que se han gastado en ti (ya que normalmente se pone un límite) Si se supone que cuando compras algo a alguien lo haces porque quieres, porque esperas ver su cara de ilusión cuando lo abra, porque esa persona te cae bien o le quieres agradecer algo, con el Amigo Invisible se pierde todo esto. Es regalar por regalar. Lo mismo te puede tocar ese amigo al que odias o tu tío rico, el que siempre os está criticando por no tener un BMW como él.

En fin, que no le veo la puta gracia al Invisible Friend este. Me parece algo impersonal y materialista, pero bueno… es Navidad.

P.D. : Si, yo también participo en un Amigo Invisible. El año que viene no me enganchan…