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10 cosas que probablemente no sepas sobre Clint Eastwood

Interesante post publicado en Alltopmovies sobre nuestro amado Clint, el demiurgo del cine.

10 – Clint ha dirigido más películas que Steven Spielberg y George Lucas

Es prolífico el viejo Clint. Como muestra un botón: estrenó dos cintas en 2008 (Gran Torino y Changeling).

9 – Clint tocó en el Carnegie Hall

Actúa, dirige e incluso toca el piano. Aprendió de forma autodidacta desde los 9 años, y en 1997 llegó a tocar en el famoso Carnegie Hall. Ha compuesto la banda sonora de algunas de sus películas (Mystic River, Million Dollar Baby, Gran Torino).

8 – Clint trabajó haciendo piscinas

Pues sí. El chaval alternaba entre actuaciones esporádicas y el trabajo de construir las piscinas de los famosetes de Hollywood que ya habían hecho fortuna.

7 – Clint grabó discos pop

Uno de los papeles que empujó a Clint a la fama fue el de Rowdy Yates en el programa Rawhide a principios de los 60. En un intento de consolidar a la audiencia quinceañera, grabó varias canciones poperas, llegando a sacar el álbum “Rawhide’s Clint Eastwood Sings Cowboy Favorites”. Ni que decir tiene que fue un rotundo… fracaso.

6 – Clint fue despedido de Universal Studios por tener la nuez demasiado grande

Después de participar en las olvidables Revenge of the Creature y Tarantula, allá por los años 50, dos ejecutivos de Universal se fijaron en que su nuez era grande, y decidieron despedirlo. Gran error.

5 – Clint recibió la Legión de Honor Francesa

En 2007 recibió esta prestigiosa condecoración de manos del mismísimo Jacques Chirac.

4 – Clint conduce un Grand Marquis de los 80

Un viejo Mercedes que parece sacado de Harry el Sucio (Grand Marquis).

3 – Clint amenazó con matar a Michael Moore

A Clint no le gustó nada ver como al final de Bowling for Columbine, Moore dejaba como un trapo a Charlton Heston. Mientras estaba recibiendo un premio, Clint dijo: “Michael, si apareces en mi puerta con una cámara, te mataré.” Cuando todo el mundo rió y aplaudió la broma, la respuesta de Clint fue: “Lo digo en serio.”

2 – Clint es alérgico a los caballos

Y se ha pasado media vida montándolos en sus pelis. ¡Eso se llama dedicación!

1 – Clint es vegano

Puede parecer raro que Harry el Sucio tenga los hábitos alimentarios de los hippys, pero así es. Como él mismo dice, “tomo vitaminas diariamente, pero solo lo esencial, nada de esos suplementos alimentarios. Intento mantenerme fiel a una dieta vegana de fruta, vegetales, tofu y productos de soja.” El veganismo acaba de volverse cool.

Gran Torino: vuelve el Eastwood que más nos pone

Nuestro amado Clint Eastwood regresa en diciembre con Gran Torino, película que dirige y protagoniza. Es un director colosal, uno de los grandes, y ha creado obras maestras que ya son historia del cine. Pero a veces a Clint le gusta variar. Hacer una película sobre unos viejos que van al espacio, sobre un sargento con la lengua muy sucia, o interpretar a un camionero al que acompaña un orangután. Y lo hace por dos motivos: porque quiere y porque puede.

Gran Torino es la vuelta del Eastwood chungo, el que iba repartiendo mala leche y hostias por el mundo, haciendo justicia a su manera. Después de tantas películas cojonudas y profundas, ya tocaba ver algo así del maestro. Os dejó con el tráiler subtitulado para que veáis que a los 78 añazos todavía puede ser el más duro del barrio. La cosa promete.

Clint Eastwood, el mejor director vivo.

Pienso, y creo que no me equivoco, que Clint es el mejor director de nuestros tiempos. Hoy vamos a dar un repaso a las películas más aclamadas de este veterano cineasta, algunas de ellas convertidas en clásicos desde el mismo día de su estreno.

En 1964, Clint Eastwood salta a la fama por su papel de duro pistolero en los westerns “Por un puñado de dólares”, “La muerte tenía un precio” y “El bueno, el feo y el malo”, dirigidos por el mítico realizador de spaguettis Sergio Leone. Su faceta como director surge en el 71, cuando dirige su primera película, “Escalofrío en la noche”. Desde entonces ha estado al frente de 30 películas, que no es moco de pavo.

Eastwood tiene una forma inconfundible de hacer cine. Sus películas son clásicas, tanto en estructura (planteamiento inicial, desarrollo de la trama y desenlace) como en tratamiento de cámaras. Es un tipo de cine que prescinde de artificios y que permite al espectador disfrutar con lo que verdaderamente importa: la historia y los personajes. Muchos directores usan trucos baratos para que no nos demos cuenta de que la película es bazofia (véase Michael Bay y su afición por los planos de medio segundo) pero Clint no. Es un director sincero, que hace cine de verdad.

Las películas de Clint Eastwood tratan, en primer lugar, sobre personas. Personas como tu y como yo, que sienten, que sufren, que se alegran, que lloran, y que a veces se ven obligadas a hacer cosas que no quieren hacer. Si por algo triunfa, es por esto. Por construir unos personajes tan creíbles que a veces te olvidas de estar viendo una película. Películas sombrías, cínicas, pesimistas, pero salpicadas de momentos de esperanza. Como la vida misma. Repasemos algunas de las mejores.

SIN PERDÓN (1992): Y el western creció.

Sin Perdón

Ganadora de 4 Oscars, entre ellos Mejor Película y Mejor Director, elegida varias veces entre las cien mejores películas de la historia del cine, Sin Perdón es un western crepuscular que cuenta la historia de Will Munny, un antiguo asesino, famoso por su sangre fría y su destreza con las armas. Hace años que dejó esa vida y formó una familia, pero las penurias económicas le obligan a aceptar un último trabajo, encargarse de los tipos que destrozaron la cara a una prostituta.

Sin Perdón no es un western épico. Los malos son unos tipos trabajadores, arrepentidos de lo que hicieron. Los buenos, unos antiguos asesinos, que habían matado a mujeres y a niños. Las prostitutas, supuestas víctimas de la historia, solo desean la muerte de los agresores, sin ser capaces de perdonar. El héroe, el cowboy justiciero no existe. Solo el deseo de venganza. Sin Perdón es un estudio de la violencia humana, una desmitificación de una época idealizada, una mirada a la naturaleza del ser humano. Si no la has visto, si piensas que los western son un rollo, te equivocas.

UN MUNDO PERFECTO (1993): Hay esperanza.

Un mundo perfecto

La película más infravalorada de Eastwood, y el mejor trabajo de Kevin Costner. Butch es un asesino que ha escapado de la cárcel junto a otro preso. En su huída, toman como rehén al hijo de una familia de Testigos de Jehová. Esta simple historia sirve como base a otra más profunda, una historia de esperanzas, de anhelos, y como no, de fracasos. La relación entre el inocente niño y el peligroso asesino se hará cada vez más estrecha, el chaval comenzará a vivirlo todo como una aventura, y a ver a Butch como a un padre.

Otra película amarga, que tan pronto te hace reír como te salta las lágrimas (y es que Eastwood es de los únicos que consigue provocar sentimientos de verdad), que te deja con una sensación de profunda tristeza, y a la vez te hace una confesión: en el mundo hay esperanza. De visionado obligado.

LOS PUENTES DE MADISON (1995): Amor sin pasteleo.

Los Puentes de Madison

¿El duro Clint dirigiendo una romántica? Pues si. Y, junto a Eternal Sunshine Of The Spotless Mind, de las mejores. La única, y lo digo sin pudor, que me ha hecho llorar. Francesca se dedica a cuidar de su esposo e hijos en la granja familiar, en Iowa. Quiere a su marido, pero esta no es la vida que había deseado. Durante un viaje familiar de cuatro días en el que ella se queda sola en la granja, aparece Robert, fotógrafo del National Geographic que está realizando un reportaje sobre los puentes del Condado de Madison.

Magistrales en sus interpretaciones Eastwood y Meryl Streep, maravillosa la fotografía, el guión, el montaje, la banda sonora… La película nos dice que el amor siempre, siempre duele, aunque no por ello debamos renunciar a él. Como le dice Francesca a Robert en uno de los diálogos más memorables, “Si me quedo, me despertaré cada mañana odiandome por no haber tenido el valor de dejarlo todo e irme contigo. Si me voy, me odiaré por haber abandonado a mi familia, te culparé, y eso acabará con nosotros.”

MYSTIC RIVER (2003): Todo es eventual.

Mystic River

Sean Penn y Tim Robbins se llevaron dos Oscar totalmente merecidos por su actuación en esta película, para muchos la mejor del maestro Clint. Tres amigos juegan en la calle. El gamberrete del grupo (Sean Penn) les propone escribir sus nombres en el cemento fresco. Cuando el último de ellos (Robbins) está firmando, aparece un coche y un hombre que dice ser policía se baja de él. Se lleva al chico con la excusa de tener una charla con sus padres, pero por supuesto, todo es mentira. Lo encierran en un sótano donde sufre abusos constantes durante días. Consigue escapar, pero su nombre ya ha quedado a medio escribir en el cemento. Un símbolo de que ese suceso lo marcaría para siempre.

Ya adultos, el asesinato de la hija del personaje que interpreta Sean Penn los vuelve a reunir, siendo uno de ellos (Kevin Bacon) el policía encargado del caso. Y el thriller se convierte en un tratado sobre lo azaroso de la vida, que bucea sin piedad en las profundidades más oscuras del alma, sin darnos tregua, y demostrándonos que todo lo que hemos soñado, todo lo que hemos querido ser, se puede venir abajo en cualquier momento. Lo dice Bacon en un momento de la película: “A veces creo que los tres subimos a aquel coche.”

MILLION DOLLAR BABY (2004): Una historia de amistad.

Million Dollar Baby

Ganadora de 4 Oscars (Mejor Director, Mejor Película, Actriz Principal y Actor de Reparto a Hillary Swank y Morgan Freeman), Million Dollar Baby es para mi la auténtica obra maestra de Eastwood, el film donde se afianza definitivamente como uno de los mejores y más talentosos realizadores de la historia. La película trata sobre una camarera treintañera que está empeñada en ser boxeadora, y en que la entrene Frankie, que ya había hecho lo propio con grandes boxeadores años atrás. Tras las reticencias iniciales, este acepta, y consigue encumbrarla a lo más alto.

Pero lo que realmente trata la película no es el boxeo, sino el amor paternofilial que llegan a profesarse los protagonistas, y la amistad entre Frankie y su ayudante Scrap, antiguo pupilo suyo. De como Maggie y Frankie, dos personajes rotos por traumas familiares, se encuentran mutuamente y consiguen ayudarse a superar su profunda tristeza. Y también, como no, de hechos que marcan para siempre. Eastwood, Freeman y Swank, soberbios.

CARTAS DESDE IWO JIMA (2006): Otra visión del mismo infierno.

Cartas Desde Iwo Jima

Ganadora del Globo de Oro a la Mejor Película de Habla No Inglesa. Concebida para ser la contrapartida de Banderas de Nuestros Padres, nos cuenta la historia de la batalla de Iwo Jima desde el punto de vista japonés, a través a de los ojos de un joven soldado cuyo único anhelo es regresar a casa con su mujer. Solo un puñado de japoneses intentando resistir el envite del todopoderoso ejército norteamericano en una minúscula isla del pacífico.

Eastwood nos hace darnos cuenta de que en la guerra luchan hombres contra hombres, de que el enémigo es como nosotros, de que lucha no por sus ideales, sino por defender al hombre que tiene al lado. Como es habitual, el realizador se centra en mostrarnos a los personajes, en enseñarnos su interior para que nos demos cuenta de que es igual al nuestro. Junto a La Delgada Línea Roja, uno de los mayores alegatos antibelicistas salidos de Estados Únidos.

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No están todas las que son, pero si son todas las que están. Me dejo en el tintero Bird y Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal, que aún no he tenido el placer de ver. Ya tengo deberes para casa. Y vosotros, si habéis tenido tiempo para leer esto, también lo tenéis para relajaros en vuestro sillón favorito con un pack de Alhambra 1925 y disfrutar del cine de este señor. Y bebed a su salud, por supuesto.

Para Anabel, que además de aguantarme comparte mi pasión por Eastwood (y por la 1925).