Entradas con la etiqueta ‘anuncio’

Anuncios antipiratería

Supongo que habréis visto el anuncio antipiratería de la nueva campaña que ha lanzado el gobierno, con el lema “Si eres legal, eres legal.” No vamos a entrar a discutir los fallos de la misma, que de eso ya se han encargado aquí, lo que quiero es que comparemos el spot gubernamental con uno paródico que salió en un capítulo de I.T. Crowd.

¿A que da miedo lo mucho que la realidad se empieza a acercar a la ficción?

La verdadera historia de la "fieshta" de Ausonia.

Los anuncios de productos de higiene íntima femeninos (compresas y tampones, vamos) han sido siempre de los más fascinantes de la televisión. Habitualmente han consistido en ver a mujeres revolcándose por el suelo o dando saltos de alegría, con música soft-chillout (me lo acabo de inventar, es que no se como definirla) y frases del estilo: “¿A qué huelen las cosas que no huelen?” Yo os lo puedo decir: no huelen a nada.

Los creativos de Ausonia han decidido cambiar la línea de sus anuncios para hacer algo más realista. Y se inventaron la historia de un muchacho al que su madre da un gran consejo. Se ha convertido casi instantáneamente en un clásico, y el chaval de “Esh una fieshta” en un nuevo personaje para el recuerdo, igual que Bart Simpson cuando se hace famoso con su frase “Yo no he sido”. El spot se titula Seguridad en ti misma, y  parece que quiera demostrarnos que cuando una mujer tiene la regla puede arruinar incluso la vida de su propio hijo. Veámoslo.

Muy bonito el anuncio, con la música pastelosa, y esa madre que sabe lo que las mujeres quieren. Pero no nos han contado lo demás. Hoy, en Reventao.es, sacaremos a la luz toda la verdad. Leed la terrible historia de José.

—————————————

José Bocapato bajó del coche. Nervioso, se dirigió hacia la casa de Carla. En varias ocasiones sus piernas le traicionaron, pero cada vez que esto ocurría, en su cabeza resonaban las palabras de su madre: “si haces reír a una chica, si ve que no te avergüenzas, te la has ganado.” Cruzó el umbral e inmediatamente se vio rodeado por una turba de adolescentes borrachos. Buscó a Carla entre la multitud, y tras unos minutos paseándose entre sus compañeros de instituto, la vio. Estaba preciosa, con su larga melena dorada y un vodka con limón en la mano. Hablaba con el capitán del équipo de fútbol, y no paraba de reírse.

Qué guapa es, pensó José. ¿Qué posibilidades tengo? Ella es una diosa, y yo un nerd. No puedo hacerlo. Pero las sabias palabras de su madre volvieron a dejarse oir, como un eco, en las profundidades de su mente. “Hazla reír, José… hazla reír.” Agarró un vaso de cubata que había en el suelo y se bebió su contenido de un trago (más tarde descubriría que era una mezcla de ron, orina y escupitajos, él no notó la diferencia porque no estaba acostumbrado a beber.)

En tres zancadas se plantó detrás de Carla, justo en el momento en que comenzaba a sonar la canción de La Mayonesa. Es ahora o nunca, se dijo. ¿Carla? Ella se giró, interesada, y se encontró a José con la boca abierta enseñándole la dentadura. La música dejó de sonar, el tiempo se detuvo, y Carla pegó un chillido que remató con una sonora bofetada en la cara de nuestro pobre amigo. “Fuera de mi fiesta, psicópata.” Él echó a correr entre las risas y abucheos de sus compañeros. Durante una semana no salió de casa, y cuando volvió al instituto, descubrió que alguien lo había grabado todo y lo había subido a Youtube.

Se traslado a otro centro, estudió en varias universidades, pero siempre había alguien que lo reconocía. Con treinta años aún era virgen, pues todas las chicas se enteraban tarde o temprano de quien era. Encontró una empresa en la que pasaba desapercibido, hasta que un día, al entrar en la oficina, oyó risas a lo lejos. Otra vez no, susurró. Huyó y nunca más se le ha vuelto a ver. Algunos dicen que se alistó en la Legión Extranjera Francesa, otros que se suicidó, otros que subió al Barco de Las Almas Errantes… Quizá nunca sepamos que fue de José Bocapato.

—————————————

Se pueden extraer muchísimas enseñanzas de la historia de José. Por ejemplo, no le pidas consejo a tu madre sobre chicas, vive en un mundo de fantasía muy diferente al de los adolescentes de hoy en día. O también, aléjate lo más posible de una mujer con la regla, pues la seguridad que le otorga Ausonia puede destruir tu vida. Chicos, no sigáis su ejemplo.