Archivo de febrero de 2009

Villanos

Adoro a los villanos. Los malos, qué cojones. Los que llegan y le dan de hostias a nuestro querido héroe para conquistar el mundo o simplemente porque les sale del rabo. Muchas veces son los auténticos protagonistas de la historia. ¿No sería aún más aburrido Superman sin Lex Luthor? ¿A quién le patearía el culo Batman si no existiera el Joker? Y ya puestos, ¿tendría alguna gracia Maggie sin su némesis, el temible bebé cejijunto? Pues claro que no. Hoy en Reventao.es echaremos un vistazo a algunos de los arquetipos villanescos más repetidos.

- El Inteligente: este tipo de personaje se dedica a fastidiar a base de planes malignos cuidadosamente elaborados. Los planes siempre son buenos, pero donde fallan estos tíos es en su empeño de enviar a secuaces tontos del ojete que la pringan. O simplemente el prota usa su fuerza para meterles un estacazo y dejarlos en el sitio. El villano inteligente siempre es soberbio, gusta de escuchar música clásica y tocar en un piano de cola (siempre tienen uno, ya estén en un barco, un dirigible, o un refugio secreto en un volcán). Al final de la peli, libro o cómic mantendrán un enfrentamiento dialéctico con el héroe en el que quedará claro que son unos desquiciados.

- El Bruto: el que pega unas hostias como panes, el que entra a saco en una habitación cargándose a todo el que pilla y al único que deja vivo lo mutila. Estos dan mucho juego, porque lo único que hay que hacer es dejarlos sueltos en un espacio cerrado. Las peleas son impresionantes, llegándose a destruir planetas (véase Bola de Dragon). Suelen ser algo cortos, pero no siempre, y si no, ahí tienen a Mr. Bison, cerebro de la mayor organización criminal del medio levante español (Shadow Lo). Su único anhelo es reventar lo máximo posible antes de que los cojan.

- El Feo: es el malo al que odias por su aspecto, por ser una ofensa para la raza humana. Es malo por ser feo, y muchas veces sus planes incluyen volver fea a la gente. Suele ser un pargueras, un alfeñique al que el prota se quita de encima de un soplido. Nadie llora cuando esto ocurre, y es que es difícil identificarse con alguien así. Los mutantes o desfigurados entran en esta categoría. Personalmente, mi favorito es el Rey Grog, que tantas noches en vela me hizo pasar en mi infancia.

- El Bueno: el que es malo por necesidad. Es una buena persona hasta que un día decide remediar alguna injusticia de forma divertida, como por ejemplo el villano de esa joya palomitera que es La Roca. ¿Os acordáis? Lo único que quiere es que no le quiten el subsidio a las viudas de guerra, y para conseguirlo no dudará en llevarse por delante una ciudad entera. Para ellos el fin justifica los medios… ¡y qué medios! (En Watchmen hay un gran ejemplo de esto). Estos tipos mueren mientras piden perdón al héroe por lo que se han visto obligados a hacer, obteniendo finalmente la redención.

- El Odioso: el malo por antonomasia. Un cabronazo de mucho cuidado, no tiene ninguna excusa, hace el mal por sistema. Si ve a un niño con un caramelo, se lo quita. Jamás ha ayudado a una anciana a cruzar la calle. Y si alguna vez ha demostrado bondad solo era otro truco para joder la marrana. Siempre la palman de la forma más horrible y artística posible, para regocijo de los espectadores/lectores. Muchos hay, pero recuerdo con especial cariño al villano de El Patriota, encarnado por el actor Jason Isaac (que tiene una cara de chungo que acojona, tronco, acojona).

Obviamente estos arquetipos se pueden combinar de mil formas, generando una gran variedad de tipos chungos. La excepción se da en el caso de que el villano sea una fémina. O estará cañón o será un engendro horrible, y siempre será muy lista y muy malvada. Prejuicios de los artistas.

Spotify, lo mejor en mucho tiempo

¿Cómo? ¿Que no sabes lo que es Spotify? ¡Pero si no se habla de otra cosa en la blogosfera! Spotify es un programa para escuchar música en streaming. Te registras, lo instalas y ya tienes disponible una vasta colección de música para escuchar. Todo está muy bien organizado, el número de canciones disponibles es extensísima y las recomendaciones y listas creadas por usuarios harán que te pases horas enganchado, descubriendo grupos, escuchando a viejas glorias o navegando entre las últimas novedades del mercado discográfico, si sois de los que os interesáis por las novedades, claro.

Puede que Spotify no sea la panacea, y es demasiado pronto para lanzar campanas al vuelo y borrar toda la música de tu disco duro, como decían en microsiervos, pero no cabe duda de que si más y más compañías (sobre todo independientes, el punto flaco del programa) se deciden a publicar su música en este servicio, puede convertirse en lo mejor que le haya pasado nunca al mundo de la música en Internet, lo mejor desde Napster. Por si al final son tan obtusos como para no darse cuenta de las posibilidades y acaban hundiendo a Spotify, aprovechad ahora. Es totalmente gratis y os aseguro que os va a ser difícil separaros de él. Registro y descarga en el siguiente enlace: https://www.spotify.com/en/get-started/

Os dejo con una playlist. 75 minutos de rock más o menos progresivo: Camel, Supertramp, Kansas, Renaissance, Jimi Hendrix… El único requisito para disfrutarla es tener instalado Spotify y pinchar sobre el enlace. Ya me diréis que os ha parecido, la próxima será metalera. Por supuesto, vuestras listas también son bienvenidas. Opiniones y playlists en los comentarios.

Rock y tufos progresivos – Spotify Playlist

Rage Against The Machine

Si pudiera tener un grupo favorito, sería Rage Against The Machine. No es que sean los mejores, pero sí que les debo el haberme introducido en el mundo del rock. Gracias a RATM descubrí el hardcore-punk de Sin Dios, el trash de Slayer y Pantera y el hard-rock de las grandes bandas británicas de los 70, Led Zeppelin, Black Sabbath, Deep Purple… en definitiva, cientos de grupos que han ido destrozando mis oídos y enriqueciendo mi alma a lo largo de los años.

La revelación ocurrió en casa de un amigo cuando ni siquiera habíamos terminado la EGB. Mientras veíamos la tele (Bola de Dragón supongo), comenzó a sonar a toda hostia el Bulls On Parade, hit del segundo álbum del grupo. Era el hermano de mi colega, unos años mayor y que ya era todo un heavy. Estar allí sentado, escuchando los gritos de Zack de la Rocha, los ácidos riffs del maestro Morello y la perfecta base rítmica de Commerford y Wilk, hizo que el adolescente cabrón y rebelde que pugnaba por salir comenzara a agitarse. Era justo lo que necesitaba, uno de esos momentos en los que te preguntas: ¿qué cojones es esto y cómo he podido vivir sin conocerlo?

Rage Against The Machine tiene mucho de inconformismo y rebeldía, y el objetivo del grupo siempre ha sido el de remover conciencias. Aparte queda la cuestión de si es ético que unos músicos multimillonarios den lecciones morales o canten a favor de los oprimidos. Os podréis imaginar lo que yo opino como fan. Sí, tienen pasta, pero no es menos cierto que la han usado para apoyar multitud de causas, como el caso de Mumía Abu-Jamal o Leonard Peltier. Además está su música, que digo yo que habrá conseguido algo de lo que pretende. No los considero unos hipócritas, pero entiendo que a muchas personas sí que se lo parezca.

RATM comienza su andadura en el 1990, tras conocerse el vocalista Zack de la Rocha y el guitarrista Tom Morello. Junto a Tim Commerford, bajista, y el batería Brad Wilk, comienzan a tocar por los clubes de Los Ángeles, y graban una maqueta con 12 canciones de la que consiguen vender unas 5000 copias. Tras actuar en el Lollapalooza II, fichan por Epic Records, filial de Sony BMG. Esta es otra de las contradicciones del grupo, trabajar con una malvada multinacional; para sus detractores, esto es completamente hipócrita, para ellos es la forma de que su mensaje llegue al mayor número de personas posible.

En el 92 se van de gira con Suicidal Tendencies y sacan su primer disco, un self entitled con el que se mantienen durante 89 semanas consecutivas en el Billboard. El álbum contiene 10 temas en los que el grupo explora el estilo que inventaron o al menos popularizaron: mezcla de hardcore, hard rock, hip hop y funk, algo que se dio a llamar rap metal (y que a la larga daría origen a una de las modas musicales más cansinas del nuevo milenio, el nu metal). Este primer disco es sin duda el mejor del grupo, el más metalero y donde existía una mayor sinergia entre sus miembros. También descubrimos a Tom Morello, uno de los mejores guitarristas del mundo, y su afán por abrir nuevos caminos y formas de tocar este instrumento, algo que iría perfeccionando y ampliando en los siguientes discos.

Definitivamente es un disco que hay que escuchar antes de morir, con algunos de los temas inmortales del grupo, Killing in the name, Freedom, Bullet in the head o Wake up (canción ésta última que fue incluída en la BSO de Matrix, sonando en los créditos). Las incendiarias letras de un Zack más furioso que nunca, que llama a la rebelión, a despertar del sistema que nos tiene alienados, criticando a los políticos, a la televisión o al sistema educativo. También hay espacio para temas más personales, como en Without a face, donde habla de la marginación que a menudo tuvo que sufrir debido a su origen chicano. Aunque se puede escuchar a este grupo simplemente por la música, un vistazo en profundidad a las letras demuestra el interés que tuvieron por destapar muchos de los episodios más oscuros de la reciente historia de los EE.UU. La portada del disco es la famosa imagen del monje budista Thích Qu?ng ??c, durante su inmolación en protesta por el régimen imperante en Vietnam del Sur.

Su segundo disco llegaría en 1996, tras una crisis en la que el grupo estuvo a punto de separarse, con el título de Evil Empire, en referencia al gobierno yanqui. Este es un álbum menos metalero, que deriva hacia el hard rock y el funk, y donde Tom Morello experimenta aún más con su guitarra, regalándonos sonidos eléctricos que hacen del Evil Empire un disco original que conserva toda la fuerza del grupo, aunque no tenga ese punto de originalidad de su primer trabajo. En el 99 llegaría el The Battle of Los Angeles, que entró directamente en el nº 1, y un año más tarde vería la luz el Renegades, con covers de músicos como Bob Dylan, Bruce Springteen, los Rolling Stones, MC5 o Minor Threat. Y amigos, ya sabemos lo que pasa cuando un grupo saca un disco de versiones.

Debido a la falta ideas y a las constantes discusiones, Zack abandona el grupo en el 2000 y RATM deja de existir. El resto de componentes se unen a Chris Cornell, ex-vocalista de Soundgarden, para crear Audioslave, que llegaría a sacar 3 discos y a tener bastante éxito, ya sin las connotaciones políticas ni las protestas sociales que habían caracterizado al grupo. Por suerte para los fans, RATM volvió en 2007 y siguen dando conciertos desde entonces. Por cierto, una de las cosas de las que más me arrepiento en mi vida es no haber ido a verlos al Electric Weekend en 2008. Espero que vuelvan por España. Incluso dicen las malas lenguas que podríamos ver un nuevo disco próximamente.

Hasta aquí mi pequeño homenaje a estos cuatro músicos, tan amados como despreciados, que con solo 3 discos de estudio (no cuento el Renegades) se convirtieron en uno de los grupos más importantes de los 90. Si todavía no los conocéis, pillaros su primer álbum y luego me contáis. Creo que no os va a decepcionar.