Archivo de diciembre de 2008

Trailer de Watchmen en español

Para pasar un buen día de Navidad, nada mejor que ver el segundo tráiler de Watchmen por fin en español. A pesar de los defectos que alguna vez hemos mencionado, de la dificultad que tiene adaptar la compleja novela gráfica de Alan Moore, yo confío en que Zack Snyder haga algo más que decente. De momento el tráiler casi ha conseguido ponerme los pelos de punta. ¡No nos decepciones, Zack!

Vía peliculawatchmen.com

Consejos para una navidad pastafari

Odiamos la Navidad. La tele da asco, las calles se abarrotan de gente y en el Mercadona no paran de sonar villancicos. ¿Qué podemos hacer los ateos, agnósticos y en general, todas esas personas que aborrecen los gorros de Papa Noel? En otros tiempos irse de viaje era una buena opción, pero con la crisis el viaje más común es ir al baño después de un atracón de salchichas de frankfurt. Tampoco podemos disimular y hacer como que no está pasando nada, porque la gente te mandará sms con felicitaciones chorra en cadena y queda feo no contestar. Lo mejor es que te dejes llevar y celebres la Navidad… a tu manera.

El pastafarismo es una parodia de religión creada por Bobby Henderson, un físico de la Universidad Estatal de Oregón, en respuesta a la decisión del estado de Kansas de permitir que se enseñe la chorrada esa del diseño inteligente en los colegios. Los pastafaris adoramos al Monstruo de Espagueti Volador (en adelante, MEV), una masa de pasta y albóndigas que creó el universo. Todas las pruebas científicas que invalidan esta teoría han sido puestas por su “tallarinesca divinidad” para probar nuestra fe. Según las escrituras pastafaris, el cielo tiene volcanes de cerveza y una fábrica de strippers. El infierno también, solo que la cerveza es amarga y las strippers tienen enfermedades de transmisión sexual. Leed más sobre esta (anti)religión en la Wikipedia.

El objetivo del pastafarismo no es otro que el de menoscabar los argumentos que esgrimen los creacionistas y fundamentalistas religiosos para demostrar la existencia de Dios o la verdad de sus creencias. Utiliza exactamente las mismas falacias que estos, así que por cojones un católico debería de admitir que el MEV también existe. Sabiendo esto, ¿por qué no darles en las narices y celebrar la navidad al más puro estilo pastafari?

Lo primero que deberías hacer es decorar tu casa. A continuación algunos ejemplos de típicos adornos pastafaris.

Los piratas juegan un papel importante en la religión pastafari. Desde que los típicos piratas de pata de palo y parche en el ojo comenzaron a disminuir en número, el calentamiento global y demás desastres naturales aumentaron. Esto es una prueba irrefutable de la divinidad de estos seres. Por lo tanto, en lugar de colgar un estúpido Papa Noel del balcón, colgad un buen pirata con puñal entre los dientes. Serás bendecido con 7 años de buena suerte (o no).

Respecto a la decoración interior, podéis usar el típico árbol de Navidad o el Belén. Otra cosa buena del MEV es que no se ofenderá si no le rezas, o si te apropias de símbolos de otra religión. Así que llena el árbol de tallarines o pon a los Reyes Magos adorando a una lata de albóndigas.

Como ya he dicho antes, los piratas merecen nuestra adoración. En lugar de disfrazarte del gordo de rojo para darle regalos a tus hijos o familiares, vístete con tu viejo traje de pirata y entra a sus habitaciones de noche cantando el viejo himno pirata, “Ron, ron ron, la botella de ron.” Las emociones estarán a flor de piel.

Finalizamos con el menú navideño. La bebida está clara: cerveza y ron a cascoporro para el verdadero pastafari, cualquier otra bebida alcohólica para el no iniciado. Puedes atiborrarte de cualquier tipo de comida durante las fiestas, siempre que no la pagues tú, pero la cena de Nochebuena es cosa tuya. Nada le gusta más que al MEV que lo honres comiéndote un plato a su imagen y semejanza, por lo que la cena tiene que ser algo así.

Con estos pequeños consejos me despido. Recordad que no vale criticar la Navidad si luego no hacéis nada para cambiarla. ¡Entre todos podremos con el maldito espíritu navideño!

Imágenes sacadas de venganza.org y el flickr de afcool83

A Dos Metros Bajo Tierra

Six Feet Under (A Dos Metros Bajo Tierra) es una serie norteamericana, creada por Alan Ball (guionista de American Beauty), que consta de 5 temporadas de 12 o 13 capítulos cada una, emitida originalmente entre 2001 y 2005. Narra la vida de una familia que regenta una funeraria, los Fisher. Cada capítulo comienza con una muerte (el muerto del que se encargarán los Fisher durante el capítulo) y el primero es la muerte de Nathaniel Fisher padre en un accidente con el coche fúnebre. Este hecho forzará al hijo mayor, Nate, a dirigir la empresa junto a David, su hermano, que ya compartía la dirección con su padre.

Esta es la sencilla premisa inicial de Six Feet Under. La descubrí por un anuncio en La 2. En él se veía a un hombre abriendo la guantera de su coche para coger un cigarrillo. La voz en off decía “Las autoridades sanitarias advierten que el tabaco perjudica seriamente la salud.” Instantes después un autobús arrollaba el vehículo. Nunca pude verla mientras la emitían por La 2, debido a esa fea costumbre de emitir las mejores series a horas intempestivas, pero me quedé con las ganas. No sabía de que cojones iba, pero el anuncio molaba. Fue hace unos meses cuando me decidí a verla, y ahora que voy por la cuarta temporada puedo decir que es una puta maravilla.

No es solo una buena serie. No es solo que técnicamente sea un gustazo, ni que todos los actores, principales y secundarios, lo borden. Es mucho más que eso, tanto que debería ser emitida en los institutos. A la mierda Educación para la Ciudadanía, Ética y Religión (sobre todo religión). Una hora a la semana dedicada a ver Six Feet Under sería mucho más beneficioso para la muchachada. Y es que a pesar de lo que pueda parecer, esta serie no habla de la muerte, sino de la vida, de como las personas afrontamos las putadas, las penas y las alegrías que nos depara el día a día. Six Feet Under te hace SENTIR, así, en mayúsculas.

Peter Krause interpreta a Nate, el hijo pródigo que se ve obligado a dirigir un negocio que nunca quiso. Ya había visto a Krause en La Habitación Perdida y me gustó, pero aquí está sencillamente impresionante. A lo largo de la serie se le ve fumado, furioso, borracho, con un colocón de anfetas, y joder, parece que de verdad se haya metido algunas para interpretar. Verlo actuar es un placer, y aunque ya he dicho antes que todos lo hacen bien, Krause se luce aún más, quizá porque es de los que más protagonismo tiene.

Otro personaje a destacar es David Fisher, el recto y serio hermano de Nate, al que culpa de todos los años de ausencia en el negocio familiar. Es homosexual, y durante la serie iremos viendo como va aceptándolo poco a poco y sus tímidos intentos por salir del armario. Interpretado por Michael C. Hall, al que seguramente conoceréis por Dexter, el asesino en serie más adorable de la tele. Si es así poco puedo decir de él que no sepáis ya. Lo borda en Dexter y lo borda en A Dos Metros…

En definitiva, es posiblemente e independientemente de las preferencias de cada uno, la mejor serie televisiva jamás creada. Podéis leer más opiniones aquí, pero lo que realmente recomiendo es que os bajéis los dos primeros capítulos y juzguéis vosotros mismos. Si no os gusta, dejadme algún comentario ofensivo. Si os gusta, hacedlo también por no haberos hablado antes de ella. Dejo el vídeo de la cena familiar con Nate colocado accidentalmente.

El pasado chorra de Tom Hanks

Puede ser un combatiente de la II G.M, un inmigrante krakozhiano, un discapacitado mental o un enfermo de sida. Puede viajar a la Luna o quedarse atrapado en una isla desierta. Es Tom Hanks, un actorazo como la copa de un pino, que ha demostrado ser capaz de hacer creíble casi cualquier personaje. Tomemos Náufrago como ejemplo. ¿Os imagináis a Keanu Reeves interpretando al desafortunado Nolan? A la media hora estaríamos deseando que el Señor Wilson empezara a hablar. Y no estoy criticando a Keanu Reeves (confieso que me gustan sus interpretaciones), es que esa peli solo la podía haber hecho un actor como Tom Hanks, un tío que llena la pantalla y que por sí solo la hace grande.

Es el único actor de la segunda mitad del siglo XX que ha recibido dos Oscars consecutivos (por Philadelphia en el 93 y Forrest Gump en el 94), y desde entonces se puede decir que solo ha hecho películas serias, o al menos dramas con tintes de comedia (Atrápame si puedes, La Terminal). Me gusta el buen cine, como a todo el mundo, pero no podemos olvidarnos de los comienzos de este intérprete: las comedias chorras ochenteras.

Estas películas, como mucho de lo que se hacía en esa década, no destacaban por su especial calidad, ni por tener un guión brillante, pero tampoco hacía falta. Quizá sea culpa de esa putilla llamada nostalgia el hecho de que aquellas comedias me parezcan mucho mejores que la mayoría de las que se hacen hoy en día, pero así es. Los ochenta fueron la época dorada de las pelis “de risa”, y Tom Hanks uno de sus máximos exponentes.

Esta casa es una ruina

¿Quién no recuerda un clasicazo como The Money Pit, o Esta casa es una ruina, como se vino a llamar en España? Una joven pareja encuentra la casa de sus sueños a precio de ganga, pero después de comprarla descubren que va a necesitar algo más que una pequeña reforma. Está plagada de gags inolvidables, pero uno de mis favoritos es el de la chimenea. Después de haber sufrido las penurias de la ruinosa mansión, Walter enciende la chimenea solo para ver como se cae a pedazos. Acaba con la cara llena de hollín y ya a vuelta de todo, le desea buenas noches a su mujer y se mete en la cama. O los mirones albañiles, que durante meses afirman que solo les quedan 3 semanas para terminar.

En Dos Sabuesos Despistados, Tom Hanks compartía protagonismo con el actor cómico de moda, Dan Aykroyd. Parodia de la serie de los cincuenta Dragnet, interpretaban a dos ineptos policías de Los Angeles que tenían que resolver una serie de extraños robos. Vale, es la típica comedia para una tarde aburrida, pero tenía algunos puntos muy buenos. Yo le tengo un cariño especial, pues es una de esas películas que grababas en VHS de niño y la veías hasta la saciedad. Tanto que al final tus padres acababan escondiendo la cinta o grababan encima Informe Semanal. Todavía no les he perdonado.

En Big, un niño pide un deseo a una máquina de la feria. Quiere ser mayor. El deseo se cumple, por supuesto, y el niño tiene que enfrentarse a la dura vida de un adulto. Por esta buena comedia Hanks recibió su primera nominación al Oscar. La gracia de la peli era ver a un criajo en el cuerpo de un adulto, o más bien a un adulto comportarse como un niño. No era tan chorra como las demás, esta tenía su mensaje. Básicamente que cada cosa a su tiempo, y que mejor disfrutemos al máximo de todas las épocas de nuestra vida porque solo las vamos a vivir una vez. Escenas como la del piano gigante en el centro comercial son ya un clásico.

Socios y sabuesos

Socios y Sabuesos es la historia de un policía que tiene que adoptar a un perro, único testigo de un crimen, para que le ayude a resolverlo. Es una de las más flojas, la verdad, pero tiene la cosica de ver al perro haciendo esas cosas graciosas que hacen los perros. Orinar, defecar, babear… A eso le sumas a un Tom Hanks en su salsa y tienes una peli entretenida y que, como no, nos traslada a esa época delirante que fueron los tardíos ochenta.

No matarás... al vecino

No matarás… al vecino es cojonuda. Hay nuevos vecinos en el vecindario. Son muy extraños y de noche se oyen unos ruidos estruendosos que salen de su sótano. Todos sospechan de ellos, pero las sospechas se vuelven paranoias cuando un anciano del barrio desaparece. Este es el argumento de esta descacharrante película, donde todos los personajes se salen. Tiene el honor de ser la última comedia ochentera de Tom Hanks.

Puede que no fueran obras maestras, puede que hayan perdido algo de fuelle con el tiempo… pero me sigo riendo con los intentos de Ray por colarse en casa de los vecinos, o cuando veo a Walter atrapado en un hueco del suelo de su decrépita mansión. Y es que definitivamente Tom Hanks todo lo hace bien.

Anuncios antipiratería

Supongo que habréis visto el anuncio antipiratería de la nueva campaña que ha lanzado el gobierno, con el lema “Si eres legal, eres legal.” No vamos a entrar a discutir los fallos de la misma, que de eso ya se han encargado aquí, lo que quiero es que comparemos el spot gubernamental con uno paródico que salió en un capítulo de I.T. Crowd.

¿A que da miedo lo mucho que la realidad se empieza a acercar a la ficción?