El Incidente Shyamalan
M. Night Shyamalan es un director cojonudo. Bebe de Hitchcock y de Spielberg, y fue su afición por este último lo que hizo que se interesara por el cine. Con El Sexto Sentido pegó el taquillazo, en El Protegido (para mi su mejor película) hizo un grandioso homenaje al cómic, Señales nos contó una invasión alienígena desde otro punto de vista, y El Bosque era a la vez un alegato de la sencilla vida de antaño y un aviso de que el ser humano no puede escapar de su violencia intrínseca.

Ha sabido hacer películas muy personales que a la vez tenían éxito en taquilla, demostrando que se puede hacer cine “de autor” y al mismo tiempo tener contenta a la productora. Pero con La Joven del Agua su trayectoria se torció. Nos vendió la moto de que la peli era un cuento de hadas moderno y pensó que nos lo íbamos a tragar. Lo siento, pero no. Y es que (a pesar de que estaba muy bien dirigida) la historia no se sostenía por ningún lado, convirtiéndola en una cinta bastante incoherente y a veces soporífera. Estuve a punto de no acabar de verla, y con los bodrios que he soportado eso es raro en mi. Si no lo hice fue por ver en pantalla a uno de nuestros ídolos, el genial Paul Giamatti.
Bien, ¿qué ha pasado con El Incidente? Pues que Shyamalan se ha pasado al lado comercial, quizá por los malos resultados de La Joven Del Agua, y ha acabado haciendo una cinta que es sólo ligeramente mejor a ésta. La película parte de una base interesante, pero va perdiendo fuelle para terminar convirtiéndose en un alegato ecologista y moralista.

No me canso de decir que los dos factores más importantes en una película son (al menos para mí) personajes y guión. En El Incidente fallan los dos estrepitosamente. Sinceramente, hacía mucho tiempo que no veía una película en la que hubiera menos química entre la pareja protagonista. Mark Wahlberg y Zooey Deschanel transmiten menos emociones que Jorge Sanz en El Inquilino, llegando a extremos surrealistas con la reacción de él cuando ella le cuenta ciertas cositas. Imagina que te dicen que no eres hijo de tu padre sino de un mono del circo, y que tu respuesta es: “ah, ¿y qué hay para cenar?” Pues mas o menos así.
Es increíble, indefinible la nula química entre los dos, lo mal que actúa Zooey Deschanel, y es extraño habiendo sido dirigidos por Shyamalan, que se puede enorgullecer de ser un gran director de actores. Tenéis que verla para daros cuenta de lo que digo. Por otra parte, el guión se nota a la legua que está orientado a salvar la vida de nuestros “héroes”, de forma muy muy tramposa. Une esto a lo que comentaba antes, y tendrás como resultado una historia imposible de creer. En el cine, amigos míos, eso es lo peor que puede pasar.

Algo hay que destacar de El Incidente, y es la aparición como secundario (para variar) del actorazo John Leguizamo, con un personaje infinitamente más creíble que la pareja protagonista. Siempre me ha gustado Leguizamo, y parece que cada vez va participando en películas de mayor peso. En esta lo borda.
En defínitiva, la peli es entretenida para verla en Antena 3 un domingo por la tarde, y eso es mucho menos de lo que Shyamalan es capaz de ofrecer. Esperemos que la siguiente sea otra de sus pequeñas obras maestras.
Me encantan las caras de Zooey Deschanel…jajaja. La verdad es que no tiene mucha expresividad la muchacha. Me fiaré de lo que dices sobre la peli y diré qué lástima de Shyamalan! Opinaré más en profundidad cuando haya visto la película………
Zooey Deschanel fue alumna en la escuela de actores de Steven Seagal. De ahí su sorprendente expresividad.
Y como para la proxima película, Shyamalan no espabile, la productora le va a dar una patada en el culo que va a superar la velocidad luz porque los resultados en taquillas – que, al fin y al cabo, es lo que les importa a las productoras USAmericanas – han sido pauperrimos – siempre quise decir eso -.
a sabido lleva hache
Corregido el error. Por cierto, la palabra “miembra” no existe, deberías saberlo ya que eres de la RAE.