Archivo de julio de 2008
La verdadera historia de la "fieshta" de Ausonia.
Los anuncios de productos de higiene íntima femeninos (compresas y tampones, vamos) han sido siempre de los más fascinantes de la televisión. Habitualmente han consistido en ver a mujeres revolcándose por el suelo o dando saltos de alegría, con música soft-chillout (me lo acabo de inventar, es que no se como definirla) y frases del estilo: “¿A qué huelen las cosas que no huelen?” Yo os lo puedo decir: no huelen a nada.
Los creativos de Ausonia han decidido cambiar la línea de sus anuncios para hacer algo más realista. Y se inventaron la historia de un muchacho al que su madre da un gran consejo. Se ha convertido casi instantáneamente en un clásico, y el chaval de “Esh una fieshta” en un nuevo personaje para el recuerdo, igual que Bart Simpson cuando se hace famoso con su frase “Yo no he sido”. El spot se titula Seguridad en ti misma, y parece que quiera demostrarnos que cuando una mujer tiene la regla puede arruinar incluso la vida de su propio hijo. Veámoslo.
Muy bonito el anuncio, con la música pastelosa, y esa madre que sabe lo que las mujeres quieren. Pero no nos han contado lo demás. Hoy, en Reventao.es, sacaremos a la luz toda la verdad. Leed la terrible historia de José.
—————————————
José Bocapato bajó del coche. Nervioso, se dirigió hacia la casa de Carla. En varias ocasiones sus piernas le traicionaron, pero cada vez que esto ocurría, en su cabeza resonaban las palabras de su madre: “si haces reír a una chica, si ve que no te avergüenzas, te la has ganado.” Cruzó el umbral e inmediatamente se vio rodeado por una turba de adolescentes borrachos. Buscó a Carla entre la multitud, y tras unos minutos paseándose entre sus compañeros de instituto, la vio. Estaba preciosa, con su larga melena dorada y un vodka con limón en la mano. Hablaba con el capitán del équipo de fútbol, y no paraba de reírse.
Qué guapa es, pensó José. ¿Qué posibilidades tengo? Ella es una diosa, y yo un nerd. No puedo hacerlo. Pero las sabias palabras de su madre volvieron a dejarse oir, como un eco, en las profundidades de su mente. “Hazla reír, José… hazla reír.” Agarró un vaso de cubata que había en el suelo y se bebió su contenido de un trago (más tarde descubriría que era una mezcla de ron, orina y escupitajos, él no notó la diferencia porque no estaba acostumbrado a beber.)
En tres zancadas se plantó detrás de Carla, justo en el momento en que comenzaba a sonar la canción de La Mayonesa. Es ahora o nunca, se dijo. ¿Carla? Ella se giró, interesada, y se encontró a José con la boca abierta enseñándole la dentadura. La música dejó de sonar, el tiempo se detuvo, y Carla pegó un chillido que remató con una sonora bofetada en la cara de nuestro pobre amigo. “Fuera de mi fiesta, psicópata.” Él echó a correr entre las risas y abucheos de sus compañeros. Durante una semana no salió de casa, y cuando volvió al instituto, descubrió que alguien lo había grabado todo y lo había subido a Youtube.
Se traslado a otro centro, estudió en varias universidades, pero siempre había alguien que lo reconocía. Con treinta años aún era virgen, pues todas las chicas se enteraban tarde o temprano de quien era. Encontró una empresa en la que pasaba desapercibido, hasta que un día, al entrar en la oficina, oyó risas a lo lejos. Otra vez no, susurró. Huyó y nunca más se le ha vuelto a ver. Algunos dicen que se alistó en la Legión Extranjera Francesa, otros que se suicidó, otros que subió al Barco de Las Almas Errantes… Quizá nunca sepamos que fue de José Bocapato.
—————————————
Se pueden extraer muchísimas enseñanzas de la historia de José. Por ejemplo, no le pidas consejo a tu madre sobre chicas, vive en un mundo de fantasía muy diferente al de los adolescentes de hoy en día. O también, aléjate lo más posible de una mujer con la regla, pues la seguridad que le otorga Ausonia puede destruir tu vida. Chicos, no sigáis su ejemplo.
El Incidente Shyamalan
M. Night Shyamalan es un director cojonudo. Bebe de Hitchcock y de Spielberg, y fue su afición por este último lo que hizo que se interesara por el cine. Con El Sexto Sentido pegó el taquillazo, en El Protegido (para mi su mejor película) hizo un grandioso homenaje al cómic, Señales nos contó una invasión alienígena desde otro punto de vista, y El Bosque era a la vez un alegato de la sencilla vida de antaño y un aviso de que el ser humano no puede escapar de su violencia intrínseca.

Ha sabido hacer películas muy personales que a la vez tenían éxito en taquilla, demostrando que se puede hacer cine “de autor” y al mismo tiempo tener contenta a la productora. Pero con La Joven del Agua su trayectoria se torció. Nos vendió la moto de que la peli era un cuento de hadas moderno y pensó que nos lo íbamos a tragar. Lo siento, pero no. Y es que (a pesar de que estaba muy bien dirigida) la historia no se sostenía por ningún lado, convirtiéndola en una cinta bastante incoherente y a veces soporífera. Estuve a punto de no acabar de verla, y con los bodrios que he soportado eso es raro en mi. Si no lo hice fue por ver en pantalla a uno de nuestros ídolos, el genial Paul Giamatti.
Bien, ¿qué ha pasado con El Incidente? Pues que Shyamalan se ha pasado al lado comercial, quizá por los malos resultados de La Joven Del Agua, y ha acabado haciendo una cinta que es sólo ligeramente mejor a ésta. La película parte de una base interesante, pero va perdiendo fuelle para terminar convirtiéndose en un alegato ecologista y moralista.

No me canso de decir que los dos factores más importantes en una película son (al menos para mí) personajes y guión. En El Incidente fallan los dos estrepitosamente. Sinceramente, hacía mucho tiempo que no veía una película en la que hubiera menos química entre la pareja protagonista. Mark Wahlberg y Zooey Deschanel transmiten menos emociones que Jorge Sanz en El Inquilino, llegando a extremos surrealistas con la reacción de él cuando ella le cuenta ciertas cositas. Imagina que te dicen que no eres hijo de tu padre sino de un mono del circo, y que tu respuesta es: “ah, ¿y qué hay para cenar?” Pues mas o menos así.
Es increíble, indefinible la nula química entre los dos, lo mal que actúa Zooey Deschanel, y es extraño habiendo sido dirigidos por Shyamalan, que se puede enorgullecer de ser un gran director de actores. Tenéis que verla para daros cuenta de lo que digo. Por otra parte, el guión se nota a la legua que está orientado a salvar la vida de nuestros “héroes”, de forma muy muy tramposa. Une esto a lo que comentaba antes, y tendrás como resultado una historia imposible de creer. En el cine, amigos míos, eso es lo peor que puede pasar.

Algo hay que destacar de El Incidente, y es la aparición como secundario (para variar) del actorazo John Leguizamo, con un personaje infinitamente más creíble que la pareja protagonista. Siempre me ha gustado Leguizamo, y parece que cada vez va participando en películas de mayor peso. En esta lo borda.
En defínitiva, la peli es entretenida para verla en Antena 3 un domingo por la tarde, y eso es mucho menos de lo que Shyamalan es capaz de ofrecer. Esperemos que la siguiente sea otra de sus pequeñas obras maestras.
iPhones, iPods, y Apple.
Consumir Apple se está conviertiendo en algo no ya tan geek, sino tan snob, que empieza a apestar. Paso de comprarme un ordenata con el que puedo hacer mucho menos que con un PC con Linux. Un Mac es el colmo de la no-libertad. No solo el sistema operativo es privativo, sino que el propio Mac también lo es (al contrario que los PC, que cada uno se monta como le da la gana.) La cosa cambia si hablamos de un MacBook, los portátiles son como son, y excepto para una ampliación de memoria, poco los vas a tocar.

¿El MacOS? Qué queréis que os diga, mucho envoltorio, mucho widget, pero no se puede hacer más que con cualquier distro Linux. Y encima con la desventaja de tener que buscarte los programas, los cracks… Para eso me quedo con Debian y su Synaptic.
Ahora nos llega la fiebre iPhone. Mi teléfono, que cuesta seis veces menos, tiene radio, cámara con flash, y puedo abrirle la carcasa para, por ejemplo, meter la SIM en otro teléfono si el mío se queda sin batería y no llevo el cargador encima. El iPhone no tiene nada de eso (tampoco graba vídeos, ni manda MMS, a no ser que recurras a aplicaciones externas) pero eso si, su pantalla táctil mola que te cagas y vas a ser la envidia de todos. Por lo menos hasta que te digan, “¿Te paso el politono de la ardilla borracha?“, y le respondas, “No, el bluetooh del iPhone está capado y solo sirve para conectarle auriculares inalámbricos.”
¿Y el iPod? Es, junto a los MacBooks, él unico producto de Apple que puede merecer la pena comprar. Porque, aunque es cierto que llega a costar casi el doble que otros reproductores, estás comprando diseño, y si tienes dinero, estamos hablando de cifras que no son exageradamente desproporcionadas.
Por último, quiero hablar de una de las cosas más incoherentes del mundillo opensource: los linuxeros que pierden el culo por alabar a Apple, mientras ponen de vuelta y media a Bill Gates. ¿No os dais cuenta de que Apple representa todo lo contrario a nuestra filosofía? Venden productos blindados por todas partes, y que crean una relación de dependencia con Apple mucho mayor de la que Windows crea con Microsoft. Seamos inteligentes y veamos más allá de una carcasa bonita.
Por fin, primer trailer de Watchmen.
Id sacando el rollo de papel, pues ya está aquí el primer trailer oficial de Watchmen. Y es sorprendentemente bueno. Creo que todos los fans teníamos (y tenemos) nuestras dudas, pues adaptar Watchmen es un trabajo complicado, y sin dudar de la calidad como director de Zack Snyder, nos parecía algo imposible. Tras ver el trailer. muchas de esas dudas han quedado despejadas. Snyder al parecer está haciendo un trabajo cojonudo, las escenas son calcadas a las de la novela gráfica y el Dr. Manhattan… es Dios.
Dejo el vídeo de Youtube, pero os recomiendo verlo en High Definition en la página de Apple, se ve glorioso en mi 19 pulgadas panorámico. 170 megas para 2 minutos de vídeo. Aquí tenéis el enlace.
http://www.apple.com/trailers/wb/watchmen/hd/
Clint Eastwood, el mejor director vivo.
Pienso, y creo que no me equivoco, que Clint es el mejor director de nuestros tiempos. Hoy vamos a dar un repaso a las películas más aclamadas de este veterano cineasta, algunas de ellas convertidas en clásicos desde el mismo día de su estreno.
En 1964, Clint Eastwood salta a la fama por su papel de duro pistolero en los westerns “Por un puñado de dólares”, “La muerte tenía un precio” y “El bueno, el feo y el malo”, dirigidos por el mítico realizador de spaguettis Sergio Leone. Su faceta como director surge en el 71, cuando dirige su primera película, “Escalofrío en la noche”. Desde entonces ha estado al frente de 30 películas, que no es moco de pavo.
Eastwood tiene una forma inconfundible de hacer cine. Sus películas son clásicas, tanto en estructura (planteamiento inicial, desarrollo de la trama y desenlace) como en tratamiento de cámaras. Es un tipo de cine que prescinde de artificios y que permite al espectador disfrutar con lo que verdaderamente importa: la historia y los personajes. Muchos directores usan trucos baratos para que no nos demos cuenta de que la película es bazofia (véase Michael Bay y su afición por los planos de medio segundo) pero Clint no. Es un director sincero, que hace cine de verdad.
Las películas de Clint Eastwood tratan, en primer lugar, sobre personas. Personas como tu y como yo, que sienten, que sufren, que se alegran, que lloran, y que a veces se ven obligadas a hacer cosas que no quieren hacer. Si por algo triunfa, es por esto. Por construir unos personajes tan creíbles que a veces te olvidas de estar viendo una película. Películas sombrías, cínicas, pesimistas, pero salpicadas de momentos de esperanza. Como la vida misma. Repasemos algunas de las mejores.
SIN PERDÓN (1992): Y el western creció.

Ganadora de 4 Oscars, entre ellos Mejor Película y Mejor Director, elegida varias veces entre las cien mejores películas de la historia del cine, Sin Perdón es un western crepuscular que cuenta la historia de Will Munny, un antiguo asesino, famoso por su sangre fría y su destreza con las armas. Hace años que dejó esa vida y formó una familia, pero las penurias económicas le obligan a aceptar un último trabajo, encargarse de los tipos que destrozaron la cara a una prostituta.
Sin Perdón no es un western épico. Los malos son unos tipos trabajadores, arrepentidos de lo que hicieron. Los buenos, unos antiguos asesinos, que habían matado a mujeres y a niños. Las prostitutas, supuestas víctimas de la historia, solo desean la muerte de los agresores, sin ser capaces de perdonar. El héroe, el cowboy justiciero no existe. Solo el deseo de venganza. Sin Perdón es un estudio de la violencia humana, una desmitificación de una época idealizada, una mirada a la naturaleza del ser humano. Si no la has visto, si piensas que los western son un rollo, te equivocas.
UN MUNDO PERFECTO (1993): Hay esperanza.

La película más infravalorada de Eastwood, y el mejor trabajo de Kevin Costner. Butch es un asesino que ha escapado de la cárcel junto a otro preso. En su huída, toman como rehén al hijo de una familia de Testigos de Jehová. Esta simple historia sirve como base a otra más profunda, una historia de esperanzas, de anhelos, y como no, de fracasos. La relación entre el inocente niño y el peligroso asesino se hará cada vez más estrecha, el chaval comenzará a vivirlo todo como una aventura, y a ver a Butch como a un padre.
Otra película amarga, que tan pronto te hace reír como te salta las lágrimas (y es que Eastwood es de los únicos que consigue provocar sentimientos de verdad), que te deja con una sensación de profunda tristeza, y a la vez te hace una confesión: en el mundo hay esperanza. De visionado obligado.
LOS PUENTES DE MADISON (1995): Amor sin pasteleo.

¿El duro Clint dirigiendo una romántica? Pues si. Y, junto a Eternal Sunshine Of The Spotless Mind, de las mejores. La única, y lo digo sin pudor, que me ha hecho llorar. Francesca se dedica a cuidar de su esposo e hijos en la granja familiar, en Iowa. Quiere a su marido, pero esta no es la vida que había deseado. Durante un viaje familiar de cuatro días en el que ella se queda sola en la granja, aparece Robert, fotógrafo del National Geographic que está realizando un reportaje sobre los puentes del Condado de Madison.
Magistrales en sus interpretaciones Eastwood y Meryl Streep, maravillosa la fotografía, el guión, el montaje, la banda sonora… La película nos dice que el amor siempre, siempre duele, aunque no por ello debamos renunciar a él. Como le dice Francesca a Robert en uno de los diálogos más memorables, “Si me quedo, me despertaré cada mañana odiandome por no haber tenido el valor de dejarlo todo e irme contigo. Si me voy, me odiaré por haber abandonado a mi familia, te culparé, y eso acabará con nosotros.”
MYSTIC RIVER (2003): Todo es eventual.

Sean Penn y Tim Robbins se llevaron dos Oscar totalmente merecidos por su actuación en esta película, para muchos la mejor del maestro Clint. Tres amigos juegan en la calle. El gamberrete del grupo (Sean Penn) les propone escribir sus nombres en el cemento fresco. Cuando el último de ellos (Robbins) está firmando, aparece un coche y un hombre que dice ser policía se baja de él. Se lleva al chico con la excusa de tener una charla con sus padres, pero por supuesto, todo es mentira. Lo encierran en un sótano donde sufre abusos constantes durante días. Consigue escapar, pero su nombre ya ha quedado a medio escribir en el cemento. Un símbolo de que ese suceso lo marcaría para siempre.
Ya adultos, el asesinato de la hija del personaje que interpreta Sean Penn los vuelve a reunir, siendo uno de ellos (Kevin Bacon) el policía encargado del caso. Y el thriller se convierte en un tratado sobre lo azaroso de la vida, que bucea sin piedad en las profundidades más oscuras del alma, sin darnos tregua, y demostrándonos que todo lo que hemos soñado, todo lo que hemos querido ser, se puede venir abajo en cualquier momento. Lo dice Bacon en un momento de la película: “A veces creo que los tres subimos a aquel coche.”
MILLION DOLLAR BABY (2004): Una historia de amistad.

Ganadora de 4 Oscars (Mejor Director, Mejor Película, Actriz Principal y Actor de Reparto a Hillary Swank y Morgan Freeman), Million Dollar Baby es para mi la auténtica obra maestra de Eastwood, el film donde se afianza definitivamente como uno de los mejores y más talentosos realizadores de la historia. La película trata sobre una camarera treintañera que está empeñada en ser boxeadora, y en que la entrene Frankie, que ya había hecho lo propio con grandes boxeadores años atrás. Tras las reticencias iniciales, este acepta, y consigue encumbrarla a lo más alto.
Pero lo que realmente trata la película no es el boxeo, sino el amor paternofilial que llegan a profesarse los protagonistas, y la amistad entre Frankie y su ayudante Scrap, antiguo pupilo suyo. De como Maggie y Frankie, dos personajes rotos por traumas familiares, se encuentran mutuamente y consiguen ayudarse a superar su profunda tristeza. Y también, como no, de hechos que marcan para siempre. Eastwood, Freeman y Swank, soberbios.
CARTAS DESDE IWO JIMA (2006): Otra visión del mismo infierno.

Ganadora del Globo de Oro a la Mejor Película de Habla No Inglesa. Concebida para ser la contrapartida de Banderas de Nuestros Padres, nos cuenta la historia de la batalla de Iwo Jima desde el punto de vista japonés, a través a de los ojos de un joven soldado cuyo único anhelo es regresar a casa con su mujer. Solo un puñado de japoneses intentando resistir el envite del todopoderoso ejército norteamericano en una minúscula isla del pacífico.
Eastwood nos hace darnos cuenta de que en la guerra luchan hombres contra hombres, de que el enémigo es como nosotros, de que lucha no por sus ideales, sino por defender al hombre que tiene al lado. Como es habitual, el realizador se centra en mostrarnos a los personajes, en enseñarnos su interior para que nos demos cuenta de que es igual al nuestro. Junto a La Delgada Línea Roja, uno de los mayores alegatos antibelicistas salidos de Estados Únidos.
————————————
No están todas las que son, pero si son todas las que están. Me dejo en el tintero Bird y Medianoche en el Jardín del Bien y del Mal, que aún no he tenido el placer de ver. Ya tengo deberes para casa. Y vosotros, si habéis tenido tiempo para leer esto, también lo tenéis para relajaros en vuestro sillón favorito con un pack de Alhambra 1925 y disfrutar del cine de este señor. Y bebed a su salud, por supuesto.
Para Anabel, que además de aguantarme comparte mi pasión por Eastwood (y por la 1925).