Archivo de mayo de 2008
Muertos del Rock (II): Sid Vicious
DIOS SALVE A LOS SEX PISTOLS
Sex Pistols. ¿Hace falta explicar quienes fueron estos pirados que sacudieron las entrañas del estirado Imperio Británico? Los Pistols nacieron para expresar el rechazo de parte de la sociedad inglesa al rock progresivo que dominaba en los setenta (Pink Floyd, Genesis, Yes, King Crimson…) En contrapunto a este estilo elaborado y virtuoso, el sonido punk-rock de los Sex Pistols se caracterizaba por la simpleza, punk con bases del rock and roll clásico, y la voz desafinada de Jhonny Rotten. Y consiguieron, con un único disco en el mercado y tan solo cuatro años juntos (1975-1979), asentar el movimiento punk en Inglaterra.

Su solitario LP tiene por título Never Mind The Bollocks, Here’s the Sex Pistols, en español, Me importa un huevo, aquí están los Sex Pistols. Antes y después de grabar su disco, el grupo estuvo siempre rodeado de polémica. Normal para unos músicos que apoyaban la anarquía en el Reino Unido y que ridiculizaban el Dios Salve a la Reina. Los periódicos y buena parte de la sociedad veían al grupo como “un signo de decadencia”, por el lenguaje obsceno que utilizaban y su forma de burlarse de las normas e instituciones del país. A pesar de ser censurados y expulsados de varias discográficas, estuvieron siempre en lo más alto de las listas, demostrando así que el pueblo siempre avanza más deprisa que sus gobernantes.
LA VIDA DE SID VICIOUS
John Simon Ritchie (Sid Vicious) no tuvo una vida fácil. Al poco de nacer, su padre los abandono a él y a su madre. Madre e hijo se mudaron a Ibiza. Eran los años sesenta, y la isla todavía no era un nido de turistas, sino el paraíso de los hippies. Allí sobrevivieron a base de vender droga y prostituirse. En 1965 volvieron a Londres, donde su madre contrajo matrimonio con un hombre que moría seis meses después. Sid vendía LSD en los conciertos de la zona, y también comenzó a inyectarse anfetaminas con su madre, a la temprana edad de 14 años.

Como veis, el chaval era el ejemplo claro de lo que llaman “tener una infancia traumática.” Padecía Trastorno Límite de la Personalidad (borderline) y tenía conductas antisociales. SI viviera hoy probablemente sería jugador del World of Warcraft. A pesar de todo, sus amigos decían que Sid “no era capaz de darle un puñetazo a una bolsa de patatas fritas.”
Vicious entró en la banda en 1977, tras la salida del anterior bajista, Glen Matlock, y al ser amigo de Johnny Rotten, el vocalista. Sid no tocaba bien el bajo, pero esto se compensaba con su espíritu punk. Fue el inventor del pogo, baile punk exportado a muchos otros estilos, que consiste en saltar y chocarse unos contras otros al ritmo de la música.
UNA MUERTE ANUNCIADA
Y ahora viene la parte más trágica y oscura de su biografia, que podría haber sido el argumento de cualquier peli de suspense (y que de hecho, ha inspirado varias biopic.) A finales de 1977, Sid conoce a la groupie Nancy Spungen e inician una relación. Desgraciadamente, Nancy era adicta a la heroína, y Sid tardo poco en caer en la adicción. Como dice el refrán, se juntó el hambre con las ganas de comer… En el 78 los Pistols se separan y el bajista inicia una carrera en solitario, con su novia como manager.

El 12 de octubre de 1978 Nancy Spungen aparecía muerta en la habitación de hotel que compartía con Sid, desangrada por una puñalada en el abdomen. Éste dijo que habían consumido drogas y al despertarse la encontró así. Fue detenido y acusado de asesinato, aunque él aseguraba no tener recuerdos de haberlo hecho. Virgin Records pagó la fianza, con el plan de que Sid grabara un disco con sus ex-compañeros de los Pistols y poder así pagar su defensa.
El 2 de febrero de 1979 celebraban una fiesta en casa de su nueva novia, con motivo de su liberación. Teóricamente, Sid había seguido un programa de rehabilitación en la cárcel y estaba limpio, pero mira tu por donde, su querida madre decidió regalarle heroína, en lugar de un jersey o unos calcetines. A la mañana siguiente aparecía muerto por una sobredosis, y con una nota de suicidio en la que pedía que le enterraran junto a Nancy.
Sid Vicious murió con 21 años, acusado de asesinato y hasta las cejas de caballo. Se convirtió en uno de esos personajes que él tanto admiraba, famosos muertos jóvenes. Y consiguió convertirse en el icono del punk… supongo que después de todo, no le fue tan mal.
Meet The Feebles
Después de escribir sobre Los Aurones y Antoni D’Ocon en nuestro anterior post, tengo que recomendar una película del (a veces) genial Peter Jackson. Y es que antes de adaptar libros de fantasía o de rodar remakes al señor Jackson le molaba el gore con dosis de sátira y mala leche. Meet The Feebles (aka El Delirante Mundo De Los Feebles, 1989) es la segunda de su otra trilogía, la de las tripas y la sangre. No tuvo el éxito de Bad Taste o Braindead, pero personalmente me trastornó mucho más que estas dos. Y no por ser más violenta, sino por la negra, negrísima visión que da del mundo del espectáculo y de la sociedad en general.
Si hay alguien que te puede ayudar a descubrir el lado bizarro del cine, ese es Funebris, devorador compulsivo de Series B y Z. Hace unos años nos reuníamos en su piso, cargados con una buena provisión de cerveza y dispuestos a pasar una agradable noche de cine. Funebris nos habló de la última peli que había bajado de la Mula comprado original en DVD. ¿Peter Jackson parodiando a los Teleñecos de Jim Henson? No lo dudamos.

Los Feebles son una compañía de teatro que prepara un espectáculo de variedades para la televisión. Con esta premisa como excusa, el director se dedica a mostrarnos las miserias del mundillo durante los 94 minutos que dura la cinta. Unos animales que representan lo opuesto a las creaciones de Jim Henson. El director de la compañía, una morsa, le pone los cuernos a su mujer (una hipopótamo y cantante principal del show) con su secretaria, siendo además el Tony Soprano de la peli. Utiliza la compañía como tapadera para el tráfico de drogas y el rodaje de porno/snuff clandestino en el sótano del edificio.
Entre la fauna que puebla el delirante mundo de los Feebles podemos encontrar a la hipopótamo, bulímica y cornuda, a una rana adicta a la heroína a raíz de su paso por Vietnam, una mosca paparazzi y comebasura, un elefante voyeur y pajillero, un conejo adicto al sexo que contrae una enfermedad de transmisión sexual, una perra a la que todos intentan violar, sexo entre vacas y cucarachas, con el consiguiente aplastamiento… Y entre todo esto, sangre, escenas de humillación extrema, y risas a cascoporro.

Hay que decir que Jackson dirige soberbiamente esta cinta, sabiendo moverse por diferentes géneros como la comedia, el musical, la acción, el cine negro o el romance. Desde su comienzo hasta el clímax final, que se os quedará grabado en la memoria, viajamos a un mundo oscuro y cabrón, quizá aún más impactante por el hecho de que los protagonistas sean muñecos de trapo que, hasta entonces, solo conocíamos por sus bondades y no por sus defectos. Una película que te deja con una sensación extraña, malsana y pesimista.
Quizá sea porque en el fondo, todos sabemos que los humanos estamos más cerca de Los Feebles que de los Teleñecos…
Los Aurones
En 2009 se estrena la película de Fraggle Rock, aquella mítica serie de nuestra infancia en la que una especie de ratas grandes subsistían a base de comerse el trabajo de los Curris y de robarle rábanos a los Emperadores del Universo. Seguro que todos os acordáis de ella, de La Montaña de Basura y de las cartas del Tío Matt. Y es que Los Fraguel era una gran serie, para mi lo mejor de Jim Henson. Supo crear un ecosistema en el que todas las piezas encajaban, con el que los zagales de la época aprendían a hablar con la basura y a pasarse todo el día haciendo el vago.
El gemelo malvado de Jim Henson era catalán, se llamaba Antoni D’Ocon y fue responsable de algunas de las peores series animadas de la historia de la televisión, véase Los Fruitis, Delfi, o Locos Por El Basket. La calidad de los dibujos y animaciones de las producciones D’Ocon era ínfima, lo cual no impedía que varias generaciones de niños estuviéramos enganchados a ellas. Tras el éxito de Los Fraguel, D’Ocon decidió hacer una serie con marionetas. El resultado fue una bizarrada llamada Los Aurones, criticada y mitificada a partes iguales.
Los Aurones fue emitida en 1987 por Televisión Española. Constaba de 26 episodios y un largometraje y narraba la historia del pueblo Aurón y de su archienemigo, el Rey Grog. Los Aurones tenían oro en abundancia, pero no lo utilizaban para dominar el mundo o hacerse anillos. Lo empleaban en construir útiles de cocina y labranza. El Rey Grog pensaba que esto era un desperdicio, y su sueño era arrebatarle el preciado metal a los pacíficos Aurones. ¿Os acordáis de la sintonía de la serie?
Los personajes principales eran Tejo, que en el segundo episodio obtenía el poder de transformar a la gente en fruta, Yuca, hermano de Tejo, y Poti Poti, que a mi siempre me recordó a un aguacate gigante, aunque dicen que es un dragón. Nació de un huevo en el primer capítulo. Entre los villanos tenemos al Rey Grog y a sus secuaces Estroles y Gallofa. Los malvados planes del rey siempre fracasaban por culpa del amigo Gallofa, lo que me hace preguntarme por qué no fue ejecutado o desterrado. Por mucho que la cagara, siempre estaba en el siguiente capítulo dispuesto a fastidiarle el negocio a su rey, y aunque este se enfadaba mucho, no se le ocurrió dejar de contar con su ayuda. Misterios de la vida.
Las marionetas eran bastante cutres, la verdad, más cerca de Team América que de Los Fraguel, y el movimiento de los muñecajos le daba un aspecto bastante malsano. A mi, lo reconozco, me daba un miedo tremendo, lo que no me impedía verla siempre. Siniestros monstruos caminando por oscuros pasadizos, rayos mágicos que transformaban a la gente en fruta, Poti Poti intentando comerse un plátano que momentos antes fue un hombre… La banda sonora también ayudaba a convertir esta supuesta serie infantil en una traumatizante experiencia.

Los Aurones alcanzaron tal popularidad en los colegios españoles que prácticamente en cada clase había un Poti Poti y un Gallofa. Dudoso honor este último, pues significaba que los demás te consideraban feo, torpe y con escasa o nula capacidad para tener relaciones sociales normales. Durante estos años dorados el Nerd español tenía, pues, su propio apelativo.
La serie estuvo cerca de editarse en DVD en 2005, pero el proyecto se canceló. Una injusticia, sin duda, porque otras producciones de D’Ocon como Los Fruitis o Delfi sí que han visto la luz en formato digital. Personalmente, compraría el pack sin dudarlo, y es que prefiero ver mil veces a Poti Poti repartiendo leña o a Tejo lanzando sus rayos mágicos que a los odiosos Pincho y Mochilo (curioso nombre para un plátano). Aunque por las noches tenga pesadillas…
Marketing en Carrefour
Echando un vistazo por la sección de Música del Carrefour me encuentro con esto:

Una gran estrategia de Marketing por parte de algún reponedor con ganas de fastidiarle el negocio a Miguel Bosé. Si vas a comprarte el Papito, cambiarás de opinión al ver al lado el Pa Pito El Mío, de los incombustibles Mojinos Escozios. Y solo por 8 miserables eurillos, oiga.
Vuelve Extremoduro
En 2002 Extremoduro publicaba su último trabajo, Yo, Minoría Absoluta, que se convirtió en el mejor disco del grupo extremeño desde el mítico Agila. Tras seis años de silencio, la poesía urbana de Robe Iniesta vuelve a finales de este mes con La Ley Innata, que será el noveno disco de estudio del grupo. Para ir poniéndonos los dientes largos, ya se puede escuchar su primer single, que lleva por título Dulce Introducción Al Caos.
Me pedían que opinara sobre la canción. Realmente, mi opinión posee escaso valor, pues Extremoduro es una de mis vacas sagradas. Fue de los primeros grupos de rock que escuché (allá por el 95, cuando publicaron el Pedrá, un disco para llevarte a una isla desierta) y algunas de sus canciones forman parte de la banda sonora de mi vida. Lo que los hace tan especiales es, además de su característico sonido (el famoso rock transgresivo), la crudeza con la que el poeta/vocalista Roberto Iniesta retrata la realidad. Robe habla de la calle, de la droga, y sobre todo del amor, con una sinceridad y un lirismo ante el que no puedes permanecer impasible.
Bien, la canción me ha puesto los pelos de punta. Si el resto del disco se le parece, estaremos hablando de un regreso a lo grande. Dulce Introducción Al Caos es un tema denso y que incluso en los momentos más rockeros, nunca pierde el aire melódico (en sus primeros acordes me ha recordado mucho a La Vereda de la Puerta de Atras). La desgarradora voz de Robe y la (como siempre) genial guitarra de “Uoho” están en plenas facultades a lo largo de los ocho minutos que dura la canción.
Definitivamente, creo que el nuevo disco va a estar a la altura de sus mejores trabajos. Solo espero que no abuse demasiado de canciones melódicas y sigan desarrollando sus temas con el rock duro y algo sucio que los caracteriza. Siempre grandes, siempre extremos.