Archivo de abril de 2008
Fama, el lado oscuro de Cuatro
Cuando Cuatro comenzó a emitir en noviembre de 2005 muchos sentimos que iba a ser una cadena diferente. Prometía bastante, y lo cierto es que, en parte, ha cumplido. Primero por su recuperación de series y licencias que molaban mazo, como diría Camilo Sexto. Ahí tienes Bola de Dragón, Caballeros del Zodiaco, el Pressing Catch, Humor Amarillo, Historias de la Cripta, Juzgado de Guardia, 3rd Rock From The Sun… Segundo, por comprar algunas de las mejores series norteamericanas, como Dexter, Weeds, House, Anatomía de Grey, Californication, Eureka, Psych… Y tercero, por poner películas antiguas y clásicas en lugar de tv movies. Sinceramente, prefiero ver Regreso al Futuro, Robocop o Cadena Perpetua que una película alemana sobre una adolescente secuestrada. Hasta aquí, perfecto.
Últimamente las cosas han empezado a cambiar en nuestra cadena amiga. La telerealidad, los infames reality shows, están comenzando a apoderarse de la parrilla televisiva de Cuatro, desplazando a las series y convirtiéndola poco a poco en un clon de Telecinco. Acabó Fama y comienzan una nueva edición del vergonzante Supermodelo y un nuevo invento que eleva los niveles de absurdez hasta límites insospechados: Fama School, ahora con niños. ¿Odiabas Fama? Pues toma dos tazas.

¿A que viene este rollo? A que el lunes por la noche me tragué horita y media de la gala final de Fama. Casi al filo de la medianoche recibí un SMS (gracias, Perrapinxa) que me informaba del importante evento, y ni corto ni perezoso me puse a ver la gala con el apoyo moral de mi novia. La pillamos justo en el momento en que el súper-grupo Banghra elegía su tercer componente entre los concursantes. Momentazo totalmente espontáneo y muy natural la cara de sorpresa de la afortunada. La gala continúa, dirigida por una Paula Vázquez cada vez más cansina (y delgada, come más, mujer.) Canta Víctor Ullate, en playback, para alargar algo más la agonía. También hay una canción con discapacitados de por medio, que sirve para que el profesor de la lujuriosa melena, Rafa, nos de lecciones morales y nos demuestre que él es mejor persona que nosotros.
También cantaron los Melocos, grupo del que no había oído hablar hasta ese momento, aunque si había escuchado su canción. Según la Wikipedia, se conocieron en su época de estudiantes del colegio del Opus Dei de su localidad. Quizá eso explique la pinta de pijos que tienen. ¿Está la música española muerta? En su página web podéis escucharlos y juzgar por vosotros mismos.

En definitiva, fue una gala que recurrió a todas las malas artes disponibles con el fin de conmover artificialmente al espectador. Los concursantes estuvieron sobreactuados, aunque los respeto, pues cada uno se gana la vida como puede. Quien realmente me decepciona es Cuatro, que está empezando a caer en los recursos tomateros de poner musiquita melodramática de fondo, vídeos a cámara lenta, etc… Para colmo, rizaron el rizo con el sistema de votaciones. Cada vez que echaban a un concursante, volvían a abrir teléfonos para que los espectadores volvieran a dejarse la pasta una y otra vez con mensajitos. Técnica absolutamente rastrera, daba la sensación de que el sistema lo había diseñado un trilero de Las Ramblas.
Probablemente de no haber sido por esto último no habría escrito este post, pero me pareció una traición tan grande por parte de Cuatro que he tenido que desahogarme. Puedo soportar que solo pongan realitys, que nos den lecciones morales, que hagan telebasura… que además quieran sacarnos los cuartos de una forma tan descarada es demasiado para mí. ¿Votaría alguien que no fuera familiar o amigo de los concursantes? Seguro que si. ¿Por qué? Ni puta idea.
Dejé de ver la gala cuando expulsaron a dos y quedaron solo tres (de nuevo volvieron a abrir teléfonos para ROBAR a los inocentes espectadores.) Si hubieran silenciado el audio podrías pensar que a esos dos les acaban de comunicar su sentencia de muerte, y que los van a llevar al paredón a fusilarlos. Mi cerebro no pudo aguantar tanto falso dramatismo. Intentaré engancharme a Fama School, quizá logre entender por qué la gente es adicta a este tipo de programas.
Grandes Barbacas
¿Qué sería de este mundo sin los Barbacas? Un Barbacas es uno de esos tipos a lo que la barba les tapa el cuello. Siempre va a ser mejor persona que un No Barbacas. ¿Por qué? Hay dos posibilidades: o es un indigente, con lo que su vida habrá sido más interesante y peliculera que la tuya, o es un pensador contracultural. A los primeros todos los conocemos. Pueblan nuestras plazas y calles, en busca de alguien que les de conversación y les invite a un cigarrito. Si alguna vez os paráis a hablar con uno descubriréis que tienen más sentido común que muchos de nosotros. Hoy vamos a hablar de los segundos, los que alcanzan la fama. ¡Barbacas contraculturales, atacad!
ALAN MOORE (1953 – )

El escritor británico Alan Moore, creador de varios de los mejores cómics de todos los tiempos (Watchmen, V de Vendetta, From Hell) luce una impresionante barbaca, que junto a sus anillos y su traje, nos hace entender que Moore no es muy normal. Y efectivamente, no lo es. Confeso anarquista, se retiró del comic mainstream en 2003 para dedicarse a su otra pasión: la magia ceremonial, y más concretamente, la Magia del Caos. Además participa en el grupo teatral The Moon And Serpent Grand Egyptian Theatre Of Marvels. Ahí es nada. Lo que queda claro es que ya sea en su faceta de escritor, de Mago Caótico o de actor, Moore siempre va a estar arrebatador.
RICHARD STALLMAN (1953 – )

Este hombre que véis en la foto es el gurú del software libre, creador de la Free Software Foundation y del proyecto GNU. Y no es moco de pavo, puesto que GNU desarrolla algunos de los programas clave en el mundillo del SL como GCC y GDB, Gimp o el intérprete de comandos Bash. Actualmente se dedica a dar conferencias por el mundo promoviendo el uso del software libre, ayudado por su alter ego San IGNUcio. Son famosos sus enfrentamientos con el señor Linus Torvalds (creador de Linux) debido a que éste último considera a Stallman poco menos que un talibán del software libre. Sin embargo, yo siempre apoyaré a Stallman. ¿Cómo no hacerlo? Mirad esa melena al viento, ese brillo en su mirada…
DIMEBAG DARREL (1966 – 2004)

No podía faltar en esta lista el gran Dimebag, guitarrista de Pantera y posteriormente de Damageplan. Pantera es la polla con cebolla; cuando estabas harto de escuchar todo el puto día en las radios a Sergio Dalma, Backstreet Boys o Linkin Park, llegabas a casa, te ponías el Vulgar Display Of Power y te olvidabas de que “bailar pegados es bailar.” Era música, música de verdad, de la que te removía por dentro y te hacía sentir que estabas vivo. Era, es, una de las expresiones más auténticas de rabia e inconformismo.
Tras la ruptura, Dimebag formó su nuevo grupo, Damageplan. El mismo año de su fundación, 2004, durante un concierto en Columbus, Ohio, un loco saltaba al escenario y agarraba a Dimebag, disparándole varias veces en la cabeza a bocajarro. Murió en el acto. Tres personas más perdieron la vida aquel día, hasta que el criminal fue abatido por un policía. Dimebag murió con las botas puestas, aunque supongo que hubiera preferido morir de viejo y por una sobredosis de cocina cannábica. No te olvidamos, Dimebag. (Más información aquí.)
JIMÉNEZ DEL OSO (1941 – 2005)

No podemos dejar de homenajear al barbudo patrio. Y lo hacemos hablando de nuestro parapsicólogo favorito, el doctor Jiménez del Oso. Licenciado en Medicina y Cirugía en la especialidad de Psiquiatría, nunca dejó de ejercer profesionalmente la misma. Del Oso ha hecho programas, libros e incluso revistas, todo de temas relacionados con lo oculto y con el misterio. Nunca se separó de su barba (que nosotros sepamos) así que puede que sea el secreto de su éxito por algún pacto diabólico… o no.
FIDEL CASTRO (1926 – )

Otro gran Barbacas de nuestros tiempos. Famoso por sus discursos de siete horas y su facilidad para apuntar con el dedo a la gente y que le ocurran cosas. Uy, no, que no es un dictador, sino un revolucionario y un luchador por el pueblo… estoy que no me aclaro. ¿Fidel es un déspota o un libertador? ¿O fue una cosa pero acabo convirtiendose en la otra? El caso es que es un gran hombre, en un sentido o en otro, y como todos los contraculturales, luce un impresionante pelaje. Actualmente ha dejado la presidencia en manos de su hermano Raúl Castro, que tiene un bigote ridículo y al que, por lo tanto, no le auguro un buen mandato. Raúl, haznos caso, déjate barba como tu broder, mi elmano.
Ya sabéis, amigos, no se puede ir en contra del sistema y no tener barba y/o pelo largo. Tira tu traje de ejecutivo, la Gillete Triple Hoja con Tirabuzón Inverso y deja de darle dinero a tu peluquero. Con la Barbaca serás más feliz y de regalo encontrarás trocitos de pan ocultos en ella; para esos momentos de necesidad.
Santiago Segura, un tío majo
Santiago Segura es uno de los personajes más queridos del panorama patrio. Cualquier otro actor con su filmografía hubiera sido lapidado por una muchedumbre enfurecida hace años. Segura, sin embargo, sobrevive a cada uno de sus bodrios sin ninguna secuela moral aparente. Y es que el tipo es gracioso, extravagante, y sabe venderse muy bien en la pequeña pantalla, haciendo que le perdonemos cualquier cosa. Porque hay que decir que Santi es un buen actor que, por desgracia o por suerte, según se mire, se ha encasillado en el género de las comedias chungas. Demos un paseo por esta particular Casa del Terror cinematográfica.
TORRENTE, EL BRAZO TONTO DE LA LEY
Como todos sabréis (Santi se encargó de repetirlo hasta la saciedad en la promoción de la película) Torrente es un detective facha, machista, racista y del Atleti. Olvidaré la existencia de Torrente 2 y 3 y me centraré en la primera parte. Cuando la vi la primera vez me hizo gracia, de verdad. Es una buena comedia bien dirigida y con chistes que apelan a nuestros más rancios sentimientos. De ahí a decir que es la comedia española definitiva, que es una parodia del español fascistoide y nostálgico de Franco… pues como que no. De todas formas es la única que se salva de la quema, además bien dirigida por el propio Segura. Lo mejor… ver a Tony Leblanc y a Policarpio Díaz (nuestro actor porno favorito.)

EL ORO DE MOSCÚ
¿Qué pasa si juntas a Jesús Bonilla, Santiago Segura, Alfredo Landa, Concha Velasco, Antonio Resines, Gabino Diego, María Barranco, Neus Asensi, Alexis Valdés, Juan Luis Galiardo, Carlos Latre, El Gran Wyoming, Florentino Fernández, Sancho Gracia, Andrés Pajares, Jorge Sanz, Bebe Rebolledo… entre otros? Pues eso, os sale este bodrio dirigido, escrito y protagonizado por Jesús Bonilla (sí, el que se tira a Lourditas en Los Serrano.) El concepto de humor español parece ser este: junta a todos los famosos que puedas, dales una trama absurda y grábalos haciendo el mono. Y después te quejas de que el cine español no recibe subvenciones y de que la gente piratea.
UNA DE ZOMBIS
Segura produce esta cinta, que pretendía ser un homenaje/parodia al cine de serie B pero que no pasa de ser un truño como una casa. Joder, no es tan difícil hacer una película de este tipo. No todo es poner sangre y sexo, con un guión normalito los fans del género nos conformamos. Al final el homenaje se queda en insulto, insulto a los que nos gustan este tipo de cintas y a los que les gusta ir al cine y no sentir que han tirado el dinero al váter. Otro punto más para nuestro amigo Santi.
ISI/DISI: AMOR A LO BESTIA
Suma y sigue. “Hostia, tío, que Santiago Segura y el del Informal han hecho una película de jevis, corre, ponte la chupa y vamos a verla.” Gran error, amigo mío. Cuando salgas del cine querrás quemar la chupa y tirar a la basura los discos de los Maiden. En esta PUTA MIERDA de película, por llamarla de alguna manera, Segura nos escupe a los jevis a la cara, retratándonos como a subnormales, y basando toda la película en la suposición de que al espectador le hacen gracia los fluidos corporales.

“Vamos a sacar semen, heces y orina lo más que podamos, y a dos protagonistas que se follarían a una cabra si les enseñara el ojete y ya la tenemos”, debieron pensar los creadores de esta inmunda basura. Ni como broma tiene gracia. Para colmo de males, se atreven a sacar una segunda parte, lo cual hace pensar que no solo no se arrepienten de la primera, sino que están orgullosos de ella.
EL ASOMBROSO MUNDO DE BORJAMARI Y POCHOLO
¿Se puede superar la vergüenza ajena que produce ISI/DISI? En efecto. Ahora le toca el turno a los pijos, lo que a priori te puede hacer pensar que la cosa va a tener su gracia. No. De nuevo la película está basada en parodiar de forma más que cansina el “o sea, ¿no?” y en sacar un par de chistes con penes de por medio. En esta bazofia insultante, sin embargo, se alcanzan mayores cotas de aburrimiento y estupidez que con la anterior. Y eso que tiene DOS directores y guionistas, Enrique López Lavigne y Juan Cavestany, al parecer entre los dos no les llegaba para comprar medio cerebro. Como dijo alguien, si hubieran regalado una pistola con las palomitas, suicidio en masa en el cine.
LA MÁQUINA DE BAILAR
La carrera de Santiago Segura se hunde más y más. La Máquina de Bailar pretende ser… yo que se, tío. ¿Una parodia? ¿Una broma? Me estoy quedando sin calificativos, la llamaré bochornosa y a partir de ahí pensad vosotros alguno. Lo más triste es que está subvencionada por el Ministerio de Cultura.

Al señor César Antonio Molina, nuevo Ministro de Cultura, le pido que me subvencione un proyecto que tenemos en mente: grabarnos mientras cagamos. Después podremos decir que el cine español “es lo más, tronco.”
Hasta aquí el repaso a las obras maestras de nuestro héroe. No me vengáis con eso de que cuando vas a ver una peli de este tipo ya sabes lo que te vas a encontrar. En Reventao.es no somos unos sibaritas, amamos el cine cutre y la caspa. Ben Stiller, por ejemplo, hace comedias absurdas pero que tienen gracia si sabes verlas como lo que son. Ahí tienes Mistery Men o Zoolander. También adoro el cine de Leslie Nielsen, Loca Academia de Policía, las comedias chorras de los ochenta, Kung Fu Sion, Team America… Puede que sean malas, pero al menos están hechas con vocación de parodia y con algo de estilo.
Santiago Segura nos cae bien, a pesar de todo. Siempre lo vamos a recordar por esa obra de arte que es El Día de la Bestia, por Acción Mutante y por sus cameos en Hellboy y Blade II, ambas de su colega Guillermo del Toro. Solo deseo que se quede en la Sexta haciendo su Sabías A Lo Que Venías, que tiene más gracia que todas las películas anteriores juntas.
La Lista de Spielberg
Steven Spielberg, el rey midas de Hollywood. Nadie puede negar la indiscutible calidad de este tipo, que ha dirigido/producido muchas películas de culto de los 80, y alguna que otra en los 90, además de la multitud de series de animación/imagen real que hizo a comienzo de la pasada década, y lo que nos espera, tanto por producción – recordemos que Dreamworks es suya – como por dirección – que le queda cuerda para rato -.
Nuestro barbudo amigo, por si alguien no lo ha notado ya, es judío – como Woody Allen, o Ben Stiller – . Y como todo buen judiito que se precie, lleva dando la castaña con la II Guerra Mundial, el Holocausto, y todo lo relacionado con el conflicto bélico por excelencia del siglo XX, desde bien zagal.
Pero claro, él no es un judío corriente, de los que hacen golemns o trabajan en bancos u/o/y con diamantes. Poseedor de su arte, de un poder de mover masas, y unos huevos lo suficientemente pelados de tanto tratar con la industria del cine, como para hacer lo que le venga en gana, a la más mínima que nos hemos despistamos, nos ha colado en sus películas algo que tenga que ver con la II G.M.
Hagamos un repaso por todos los productos en donde Spielberg ha metido la mano, tanto en dirección como en producción, para así ver cómo, este tipo, tiene un grave problema.
1941 (1979)
Unos cuantos días después del bombardeo a Pearl Harbor, la costa de California, vive acojonada por una posible invasión Nipona. La histeria colectiva estalla en las calles, y la cosa se pone muy malita, cuando un submarino Nipón extraviado hace acto de presencia. Se masca la tragedia en las calles.
Comedia bélica que paso bastante desapercibida al público en general – y eso que tiene 3 nominaciones al Oscar -. Escrita por su amigo Zemeckis, Spielberg intento mostrar su capacidad en un género como es el de la comedia… pero el tiro le salió por la culata. Los gags no se sostienen, y aunque tiene sus momentos, la película no da para más. Lo mejor son la multitud de caras conocidas – como Dan Aykroyd – , y actores de los más grandes – como Christopher Dracula Lee, o Toshiro Yojimbo Mifune -.
Indiana Jones en Busca del Arca Perdida (1981)
En 1936, un apuesto arqueólogo que responde al nombre de Henry Walton Jones Junior – Indiana Jones, para los amigos – es asignado por el gobierno de los USA para que encuentre el Arca de la Alianza. Este decidirá que tiene los cojones más gordos que nadie, y que le sobra espacio para el Arca de la alianza en su casa, ya que el gobierno le ha soltado el marrón y se ha desentendido de todo. El problema, es que para cojones gordos, los nazis, que también la quieren como mesa camilla para Hitler.
Spielberg, no pudo evitar la tentación, y aunque el guión en principio era de Lucas, y revisado por Kaufman, aporto sus pequeños granitos de arena. Seguro que fue la mente maestra que, en su ansia por buscarle enemigos a Indi, pensó que lo mejor era poner Nazis, cuantos más mejor. Todos sabemos que los nazis siempre quedan bien en pantalla, y no les hace falta ni entornar los ojos para que pensemos que son malos. Touché del trío, y una de las mejores películas de aventuras de todos los tiempos.
El Imperio del Sol (1987)
1939. Unos guiris acaudalados, viven en un barrio pijo en Shangai – China – , explotando a los trabajadores, cuando llega la ocupación japonesa, y tienen que poner pies en polvorosa si no quieren que les peguen dos tiros. Al igual que en Solo en casa, pierden a su hijo, Batm… digo James – Christian Bale -, que se acopla a dos americanos ladrones y puteros. Para que no lo echen del grupo, les indica que en su casa hay un montón de cosas molonas, pero al llegar allí esta está llena de Japoneses que los hacen prisioneros llevándolos a un campo de concentración. Allí, un norteamericano con ínfulas de mandamás – Malkovich – , se convierte en jefe de los prisioneros, y elige a James para que le haga peloteo al Sargento Nagata, encargado del campo, y poder sobrevivir en unas condiciones que ni un actor de teatro español.
Dejando a un lado el hecho de que sea una película llena de sensiblería, lágrima fácil, y demás maniqueísmos, hay que reconocer que es una gran película, con una gran banda sonora – aunque John Williams es como Danny Elfman, siempre hace la misma mierda -, y una fotografía de las que te dejan tiritando por su genialidad. En esta ocasión, ambientándola en un lugar como china, trata la II G.M. desde el punto de los verdaderos enemigos de los Nortemericanos, los amarillos. Además, vemos como Christian Bale, desde zagal, ya era un crack de la interpretación. La cosa se pone más interesante cuando sabes que se hizo en Trebujena – Cádiz -.
Indiana Jones y La Última Cruzada (1989)
En 1938, dos años después de encontrar el Arca de la Alianza – con eróticas consecuencias – , el aventurero y arqueólogo Indiana Jones es convencido por un millonario americano para que se una a éste en la búsqueda del Santo Grial. En principio Indi, prefiere estar a lo gorrino pachón y no dar palo al agua, pero se ve obligado a involucrarse en el asunto debido a la desaparición del anterior aventurero encargado de llevar a cabo la búsqueda: su padre, Henry Jones, con el que se lleva a matar, pero como es su padre, le da cosica. Entre medio, los malos malosos de turno, los Nazis.
¿Por qué Indiana Jones y el Templo maldito no era tan buena como la primera – y aún con todo eso, sigue siendo impresionante -? La respuesta era fácil: No había Nazis. Así que sabedores de este potencial maligno, el trío Spielberg/Lucas/Kaufman idearon la penúltima aventura del arqueólogo metiendo nazis a cascoporro, y todo elevando a la enésima potencia de la diversión dentro de las aventuras. Encima te ponen a James Bond haciendo de padre de Han Solo, y no te queda otra que quedarte pegado a la silla y alucinar.
La lista de Schindler (1993)
Oskar Schindler, un empresario de origen Checo, afiliado al partido Nazi, mediante su don de gentes, y unas cuantas manos bien untadas de dinero, se gana la simpatía de algunos de los grandes quesotes del partido, justo en el momento en que Alemania le ha pegado dos guantazos al ejército polaco.
Como un desesperado en una discoteca, se abalanza sobre una fabrica, con el pensamiento de crear una fuente de ingresos mediante artículos de cocina. Allí emplea a cientos de trabajadores judíos, cuya explotación laboral le ayuda a prosperar rápidamente – justito como Nike – . Su gerente Itzhak Stern, también judío, es el verdadero director en la sombra, pues Schindler no tiene ni idea de negocios, y todos sabemos que los judíos son muy buenos para los números. Cuando toma conciencia de lo que los Nazis están haciendo con los judíos, decide salvar a cuantos más mejor, haciendo sobre contratación, pagando por ellos, o ayudándoles a escapar.
Después de El imperio del Sol, Spielberg vio que podía combinar a la perfección películas de entretenimiento, con otras donde se mostrase como un director serio, dramático, y comprometido. Y así salió una de las mejores películas de su carrera. La lista de Schindler lo tiene todo, tiene nazis, guerra, desesperación, crudeza, y una banda sonora de las de quitarse el sombrero. También es cierto que es sensiblera, lacrimógena, y a veces, demasiada bien intencionada… pero, que mierda, mola.
Salvar al Soldado Ryan (1998)
Día D. Normandía. Al capitán John Miller, y a su patrulla de 8 pringaos, le han encargado la misión más estúpida de toda la historia de los conflictos bélicos de los que se tienen constancia: Sobrevivir al desembarco de Normandía, y buscar al soldado James Ryan, desaparecido en combate, y llevarlo de vuelta a casa sano y salvo, ya que al ejército de norteamericano, le ha dado remordimiento por la pobre madre de este, y es que sus 3 hermanos ya habían sido enviados, muriendo en acto de servicio.
Spielberg, tuvo la idea de esta película después de una noche de parranda, porque si no hay otra explicación lógica para tal argumento. La película, técnicamente, es una maravilla, con una primera media hora de desembarco antológica en todos los sentidos pero, a partir de ahí, la película se vuelve un tostón lleno de tonterías, patriotismo, y gilipolleces varias, llegando a su culmen cuando encuentran al soldado Ryan, que resultar ser Will Hunting – Matt Damon -.
Hermanos de Sangre (2001)
Serie integrada por 11 que retrata el entrenamiento/misiones que desempeñan los integrantes de la Compañía Easy del regimiento 101 de la Aerotransportada, durante la II Guerra Mundial, así como su llegada a Europa, y las diferentes operaciones especiales contra el Eje.
Un serión. Impresionante en todos los sentidos. En esta serie Spielberg, junto a su colega Tom Hanks, y con ayuda de, para mí, la mejor cadena americana en esto de series de calidad, la HBO, produjo esta serie sobre la II G.M, con la idea de hacer un producción de quitarse el sombrero… ¡Y vaya si lo hicieron! Cualquier cosa que se pueda decir de esta serie es poco, salvo que es absolutamente recomendable en todos los sentidos.
Banderas de Nuestros Padres y Cartas desde Iwo Jima (2007)
Banderas de nuestros Padres, no cuenta la historia del desembarco por parte de tropas americanas en la playa de lwo Jima, las pajas mentales de los soldados, y la consiguiente pose guay que quedo inmortalizada como monumento para el ego del soldado Yanki.
Cartas desde Iwo Jima, no presenta como unos valientes japoneses, deciden resistir contra viento y marea en la pequeña isla japonesa del pacífico, del mismo nombre. En este último y desesperado bastión ante la invasión norteamericana, el general Kuribayashi desembarca para su defensa y sabe, como tantos otros, que la única forma de que él y sus soldados regresen a casa es en una caja de pino.
Dos películas, hermanas, que conforman otro morreo con lengua más de Spielberg a la II.G.M. Sí, es cierto que las dos están dirigidas por Clint Eastwood, pero tanto él como otro mindundi, y el Sr. Spielberg son los productores de las dos. Uno ya llega a la extraña conclusión de que todo lo que tenga que ver con Nazis, Japoneses ó Guerra Mundial, tiene detrás a Spielberg .
Banderas de nuestros padres, mola, esta chachi, pero no llega a ser una película totalmente competente – dentro de lo mal acostumbrados que nos tiene el grandísimo Clint -, pero Cartas desde Iwo Jima, es una gran obra en todos los sentidos, con un desarrollo de los personajes, y un acercamiento al otro lado del conflicto, que es diez millones de veces más interesantes que ver a norteamericanos haciéndose los héroes de tres al cuarto.
Seguramente, alguna más se me escapara – tengo constancia de unos cuantos documentales sobre el tema producidos por él – pero, como podéis ver, en los últimos 30 años, detrás de algunas de las mejores producciones sobre la II G.M. ha estado Spielberg…. Y eso no lo puede decir cualquiera.
La pirateria mata al software libre
Parafraseando el mítico anuncio de Sony (“La piratería mata a tus héroes.”) podremos entender un poco mejor por qué el software libre sigue siendo algo minoritario. Seguimos relacionando precio con calidad, y por esa errónea mentalidad Windows siempre va a ser mejor que Linux. Todo se puede conseguir gratis, así que ¿por qué usar Ubuntu, por ejemplo, cuando puedes usar Windows Vista Ultimate ahorrándote los 569,05 euros que cuesta? ¿Por qué OpenOffice si Microsoft Office está valorado en 159 euros (en su versión más básica)? El hecho de que prácticamente todo el software existente se pueda conseguir por la cara y sin pagar un napo hace que la valoración del usuario hacia productos gratuitos sea mala, sin siquiera haberlos probado.
Supongamos que la piratería del software no existiera. ¿Qué tiene el usuario medio instalado en su máquina?
- Windows Vista Ultimate – 569,05 €
- Microsoft Office 2007 Home – 159 €
- Adobe Photoshop CS3 – 1.042,84 €
- Kaspersky Internet Security 7.0 – 69,95€
- Nero 8 – 51,71 €
Esto hace un total de ¡1892.55 €! Y eso solo para los programas más básicos, los que la mayoría de usuarios suelen tener instalados.
¿Qué ocurriría en un hipotético mundo sin piratería de software? Tu amigo Pepito se acaba de comprar un PC sin sistema operativo preinstalado. Te llama por teléfono y te dice:
- Soy yo, Pepito. A ver si te pasas por mi casa que me he pillado una nueva máquina y necesito que te traigas y le instales los programas.
- Vale, Pepito, dame 2000 euros y me paso por la tienda antes para comprarlos.
- ¿Qué? Vete a freír monas. ¿No hay nada que me salga gratis?
Así que el amigo informático iría a casa de Pepito surtido de una buena ración de software libre. Con una distribución de Linux, OpenOffice, The Gimp y K3b nuestro amigo tendría cubiertas sus necesidades ahorrándose más del doble de lo que probablemente le haya costado su ordenador.
En este mundo imaginario, la gente pagaría solo por lo que va a usar. Nadie daría más de 1000 euros por el Photoshop para hacer collages de las fotos de sus colegas y subirlas a Facebook o a Fotolog. Pagaría el que realmente necesitara este programa (a los profesionales de la fotografía les merece la pena gastarse ese dinero), optando los demás por alternativas libres y/o gratuitas. La consecuencia de un número masivo de usuarios de Windows migrando a Linux implicaría también más y mejores drivers, la programación de juegos comerciales para el sistema del pingüino, etc., y finalmente empresas con precios inflados como Microsoft se verían obligadas a rebajarlos considerablemente para poder seguir disfrutando de una cartera de usuarios que les genere beneficios.
Las grandes compañías, que tanto hablan de lo perjudicial que es la piratería, lo hacen solo de cara a la galería. Gracias a ella, Windows es un estándar de facto y esto siempre dará dinero, ya sea en forma de licencias o de acuerdos con otras empresas.
Antes de que algún troll me llame fanático de Linux y diga que Windows es la repanocha, quiero señalar que no estoy juzgando la calidad de ningún software en este post. Solo digo que la posibilidad de usar gratis productos caros hace que el software libre no llegue a despegar. El día en que dejemos de lado esa mentalidad snob será un gran día para el movimiento Open Source, y el ejemplo más claro lo tenemos en el navegador Firefox, que compitiendo contra otro producto gratuito que también se había convertido en estándar (Internet Explorer) está consiguiendo arrebatarle usuarios a pasos agigantados.